Estados Unidos dio este miércoles el golpe de gracia a las relaciones bilaterales con México al acusar formalmente al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, de tener vínculos con el narcotráfico. El fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, señala en su escrito, hecho público por el Departamento de Justicia, una lista con nombres y apellidos de funcionarios señalados por conspirar con líderes del Cartel de Sinaloa con protección e información a cambio de apoyo político y sobornos.
La acusación de Estados Unidos incluye a varios funcionarios de Sinaloa, generando tensiones diplomáticas.
Entre los acusados está el senador morenista Enrique Inzunza, el alcalde de Culiacán y varios altos cargos de seguridad, de la fiscalía y de la policía en el Estado. La Secretaría de Relaciones Exteriores de México (SRE) ha respondido que Estados Unidos ha solicitado la detención con fines de extradición de los hombres en la lista, pero que no ha enviado "elementos de prueba" de su culpabilidad.
Rubén Rocha Moya asegura que las acusaciones son un ataque a su administración y a la Cuarta Transformación.
Rocha ha defendido su inocencia y asegura que la acusación es un ataque a la Cuarta Transformación