La DEA acusó a dos de los inculpados en el tráfico de fentanilo para el Cártel de Sinaloa de probar la potente droga en una mujer que había sido “sentenciada a muerte” por la organización criminal.
Estados Unidos informó que la recompensa por los dos hijos de El Chapo Guzmán fue duplicada y también detalló los delitos y las torturas que el Cártel de Sinaloa que el grupo criminal practica en personas.
Néstor Isidro Pérez y Jorge Humberto Figueroa, jefes de sicarios de Los Chapitos fueron acusador por la DEA por probar fentanilo en personas vivas para probar la potencia de la droga
Además, estos mismos sicarios son acusados de alimentar dos tigres de Los Chapitos con personas vivas y muertas.
La DEA informó que tras ser acusados de tráfico de fentanilo, armas y lavado de dinero, la recompensa por cada uno de los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán pasó de 5 a 10 millones de dólares, dando un total de 20 millones de dólares por Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar.