La Comisión Nacional de los Derechos Humanos dio a conocer que el 7 de febrero del 2021, elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional abrieron fuego en contra de cuatro civiles en Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Debido a esto la CNDH solicitó a Luis Cresencio Sandoval, titular de la Sedena que se indepcini a los civiles que fueron atacados sin previo aviso.
Según la CNDH los cuatro personas viajaban a bordo de una camioneta, cuando los elementos de la Sedena, impidieron el paso a los civiles, y sin previo aviso dispararon en contra de los mismos, acabando con la vida de uno de los conductores y arrestando al resto sin razón alguna.
“Las evidencias recabadas por la CNDH permitieron acreditar violaciones graves a los derechos humanos a la seguridad jurídica e integridad personal, y al derecho a la vida, por uso ilegítimo de la fuerza y de armas de fuego, así como la vulneración a los derechos de seguridad jurídica y a la libertad, por detención arbitraria”, informó la Comisión.
Los militares aseguran que los civiles se negaron a parar, y después intentaron atropellar a los soldados, por lo que se repelió la agresión, sin embargo, los sobrevivientes aseguran que estos no portaban armas de fuego y fueron detenidos después del ataque sin ningún motivo.