“Cuando me enteré, le pedí a mi esposo que él nunca me asesinara”, expresa Silvia Negrete, una mujer que se describe como una persona fuerte de carácter. Ella dice ser muy diferente a su prima Araceli, quien fue víctima de feminicidio el pasado 16 de febrero a manos de su entonces pareja Francisco “N”, 20 años mayor que ella.
Diez meses antes del asesinato de Araceli, ella se había separado de él, pues Francisco Javier la había agredido con anterioridad, por lo que en diferentes ocasiones ella tomó a sus dos hijos, menores de edad, y lo dejó, aunque no del todo, pues se mudaron al departamento de sus padres que se encuentra en el mismo edificio donde ambos vivían en la colonia Piloto, alcaldía Álvaro Obregón.
Silvia menciona que, en todo ese tiempo, Francisco seguía acosando a Araceli, quien, por miedo a verlo otra vez, sacaba sus pertenencias de su antiguo departamento cuando su agresor no se encontraba en casa. Fue el 16 de febrero cuando a las 6 de la mañana, Araceli tuvo que bajar para buscar algo de ropa, ella y su mamá se habían percatado que no había luz en el lugar, por lo que imaginó que, con suerte, Francisco ya no estaría ahí y aunque con miedo, su necesidad de recuperar el uniforme para ir a trabajar fue más grande y bajó.