Reino Unido.- El actor y comediante británico Russell Brand ha sido acusado formalmente de violación y agresión sexual por hechos que habrían ocurrido entre 1999 y 2005, cuando comenzaba a destacar en la televisión y medios británicos. Las autoridades de Londres han confirmado que la investigación continúa en curso.
Cuatro mujeres han presentado denuncias en las que acusan a Brand de cometer una violación, múltiples agresiones sexuales y de ejercer conducta sexual coercitiva, presuntamente utilizando su influencia y notoriedad en el mundo del entretenimiento para manipular emocional y físicamente a sus víctimas.
Las agresiones habrían ocurrido en lugares privados, incluyendo el domicilio del actor, habitaciones de hotel y oficinas vinculadas a la industria mediática.
Denuncias surgieron tras investigación periodística
La investigación se inició después de un reportaje conjunto entre The Sunday Times y el canal Channel 4, publicado en septiembre de 2023. Este trabajo periodístico impulsó a varias mujeres a compartir públicamente sus experiencias, lo que derivó en múltiples denuncias formales ante la Policía Metropolitana de Londres.
Las autoridades confirmaron que están revisando testimonios, pruebas documentales y material audiovisual relacionado con la época en cuestión. No se descarta la aparición de más presuntas víctimas conforme avanza el caso.
Russell Brand niega las acusaciones
Brand ha respondido a las denuncias a través de un video publicado en redes sociales, en el que asegura que todas sus relaciones fueron consensuadas y acusa a los medios y ciertas instituciones de llevar a cabo una "campaña coordinada" para desprestigiarlo.
Desde la publicación del reportaje, el comediante ha enfrentado duras consecuencias: cancelación de giras, suspensión de cuentas en redes sociales, y ruptura de contratos con marcas y plataformas de contenido.
La fiscalía analiza los cargos
La Fiscalía británica se encuentra evaluando los testimonios y no ha descartado presentar cargos formales en las próximas semanas. Tampoco se descarta que más personas se presenten con nuevas denuncias mientras avanza la investigación.
El caso ha generado un intenso debate en Reino Unido sobre el poder, el consentimiento y el papel de las figuras públicas en el entretenimiento.