La Suprema Corte de Justicia de la Nación votó por mayoría para detener la reforma a la Constitución Política del Estado de Nuevo León, que buscaba "proteger" la vida desde la concepción, ya que esta atentaban contra el derecho de la mujer de decidir sobre su propio cuerpo.
Los magistrados señalaron que los congresos estatales no tiene la facultad para poder definir el momento en el que inicia la vida humana, por lo cual, no se podría definir como "persona" a un embrión.
“La pretensión de otorgar el estatus de persona al embrión o feto y, a partir de ello, adoptar medidas restrictivas del derecho a la autonomía reproductiva de las mujeres y las personas gestantes, resultaba inconstitucional. De acuerdo con precedentes, si bien el producto de la gestación merece una protección que se incrementa con el tiempo a medida que avanza el embarazo, ello no puede desconocer los derechos a la libertad reproductiva y, en particular, el derecho a interrumpir el embarazo en determinados supuestos”, concluye la sentencia.
La decisión de la SCJN contrasta con lo decidido en el estado americano de Oklahoma, donde se firmó por orden del gobernador la prohibición del aborto desde la misma concepción, limitando de sobremanera las libertades reproductivas de ambos sexos.