CDMX.- En medio de declaraciones y advertencias relacionadas con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que, después del próximo 20 de enero, buscará sostener una nueva llamada telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el propósito de acordar una posible reunión bilateral y dar seguimiento a los temas pendientes de la agenda común.
La mandataria explicó que dicha fecha coincide con el cumplimiento del primer año de Trump en el gobierno estadounidense, lo que, consideró, podría abrir mejores condiciones para un diálogo directo entre ambos países.
"Probablemente, después del 20 estaremos buscando una llamada para ver todos los temas y, si es necesario, hacer una reunión", señaló Sheinbaum, quien no descartó la posibilidad de invitar a su homólogo a visitar México para concretar el encuentro.
La presidenta también aclaró versiones difundidas en algunos medios sobre una supuesta llamada telefónica ríspida con Trump, al asegurar que la conversación fue breve pero cordial. "Se despidió de manera muy amable y dijo ´nos llamamos pronto´, y en efecto nos llamamos pronto", afirmó.
¿Qué temas se abordarán en la reunión?
Indicó que entre los principales asuntos a tratar se encuentran la seguridad regional, la cooperación bilateral rumbo al Mundial de Fútbol y la revisión del T-MEC, prevista para este año. Detalló que ya existen mesas de trabajo con autoridades de Estados Unidos en temas relacionados con la organización del evento deportivo y otros asuntos de interés común.
Reacciones sobre el narcotráfico
En cuanto a versiones publicadas por medios estadounidenses sobre presuntos vínculos de políticos mexicanos con el narcotráfico, Sheinbaum fue enfática al negar que ese tema haya sido abordado en conversaciones oficiales. "Nunca se ha tocado ese tema ni en llamadas telefónicas ni en reuniones", sostuvo.
La mandataria descartó además que el gobierno estadounidense haya solicitado la creación de grupos especiales o equipos conjuntos para investigar a funcionarios mexicanos, y subrayó que no existe, hasta ahora, ninguna prueba, orden de aprehensión o acusación formal presentada por autoridades de ese país.
Respecto a la cancelación de visas, explicó que se trata de decisiones unilaterales de Estados Unidos y que no están vinculadas a solicitudes o investigaciones compartidas con México. Reiteró que su gobierno mantendrá una comunicación permanente con Washington para fortalecer el diálogo bilateral ante los retos comunes en comercio, seguridad y cooperación internacional.