Supuestos habitantes del pueblo de Jesús María en el estado de Sinaloa, protestaron en el Palacio de Gobierno, denunciando sufrió abusos de autoridad por parte de los militares, además de asegurar que la violencia para atrapar al narcotraficante, Ovidio Guzmán, fue excesiva.
Los supuestos habitantes usaron la violencia para poder dar su mensaje de denuncia a de violencia al gobernador del estado, Rubén Rocha Moya, además, aseguraron que desaparecieron 140 personas tras la llegada del ejercito.
“Que el gobierno diga la verdad de lo que vivió el pueblo de Jesús María. Justicia”, “Los niños tiene miedo al ver a los militares, no queremos militares en el pueblo”, “Justicia. vivimos un terrorismo”, “Queremos al Gobierno fuera porque hay niños”, decían algunas de las pancartas.
Este tipo de "manifestaciones" se hacen presentes por presuntos pobladores donde un capo de la droga fue capturado, los cuales, lo hacen por miedo al narcotraficante y no por la búsqueda de justicia.