El cambio de categoría del hábitat de la vaquita marina de “Patrimonio Mundial” a “Patrimonio Mundial en Peligro” fue solicitado desde 2015 por el Centro para la Diversidad Biológica y el Instituto de Bienestar Animal, con el fin de llamar la atención de la comunidad internacional sobre los nulos resultados de las acciones emprendidas por México para salvar de la extinción al mamífero marino en mayor peligro del mundo.
Presente en Azerbaiyán, Alejandro Olivera, representante en México del Centro para la Diversidad Biológica destacó que esta decisión de la UNESCO es un paso crucial para salvar a las últimas vaquitas de las redes utilizadas para capturar de manera ilegal al pez Totoaba.
“La comunidad internacional acaba de mandar un mensaje claro para que México actúe mejor, pero la decisión también abre oportunidades para el financiamiento de un programa de conservación para evitar la extinción de la vaquita. El gobierno mexicano tendrá nuevos incentivos y nuevos recursos para detener la pesca ilegal que está acabando con la vaquita”, manifestó.
Las vejigas natatorias o buches de la Totoaba son comercializadas por el crimen organizado de México a China, donde son muy apreciadas por sus supuestas propiedades medicinales.
La decisión de la Comité del Patrimonio Mundial es un llamado urgente a la acción de México para recibir asistencia, incluso financiera, de los gobiernos de todo el mundo y evitar que la vaquita se convierta en otro ejemplo de la extinción causada por los humanos”, dijo Kate O'Connell, consultora de fauna marina para el Instituto de Bienestar Animal.
La activista agregó que no es demasiado tarde para salvar a la especie, pero México debe actuar con decisión para detener la pesca ilegal en el hábitat de la vaquita; y es necesario un esfuerzo global, liderado por México, China y Estados Unidos, para erradicar el comercio ilegal de Totoaba.