México.-
Baja California Sur se suma a las entidades que sancionan la divulgación sin consentimiento de contenido íntimo -popularmente conocido como
pack-, con penas que pueden alcanzar hasta los 10 años en prisión.
Impulsada por agrupaciones como el Colectivo Kybernus, la llamada “Ley Olimpia” fue aprobada en el Congreso de
Baja California Sur de manera unánime con el voto de 18 de los 21 legisladores presentes.
Los legisladores de BCS avalaron modificar la redacción del artículo 183 bis y 183 ter a fin de identificar qué es el ciberacoso, quién lo comete y cómo se sanciona. La redacción aprobada quedó de la siguiente manera para el 183 bis del Código Penal de
Baja California Sur:
Sin embargo se contemplan agravantes cuando la víctima sea una persona menor de edad o no tenga la capacidad de comprender -aun con su consentimiento- el ciberacoso sexual. La redacción del artículo 183 ter quedó así:
“Lo logramos”, exclamaron las activistas que impulsaron la iniciativa ciudadana que comenzó cuando una joven fue víctima de su pareja sentimental y comprendió que no había otro camino que modificar las leyes de Puebla. Su lucha inspiró a otras a abrazar e impulsar iniciativas en otras entidades.

Desde diciembre de 2018 a la fecha, la llamada Ley Olimpia se ha impulsado y aprobado en los congresos de Puebla, Chiapas,
Guanajuato, Veracruz y Yucatán.
El origen de la Ley Olimpia
Cuando recién cumplió 18 años, Olimpia aceptó una grabación íntima por parte de su pareja, sin imaginarse que meses después el archivo sería robado y difundido desde su propio teléfono móvil.
Comenzaba la era de las redes sociales y en plataformas de vídeo como Facebook, Olimpia comenzó a ser evidenciada y perseguida, sin haber consentido la difusión de sus contenidos y sin enviar cualquier archivo.
Olimpia fue víctima de violencia sexual cibernética en sus modalidades de sextorsión, trata virtual, comercio sexual cibernético y persecución. Durante meses vivió con dolor por lo vivido, pero la valentía le hizo reconocer a otras mujeres que, como ella, sufrían ataques directos a su dignidad.