Monterrey.- El secretario de Salud en Nuevo León, Manuel de la O Cavazos, aseguró que 10 pacientes en Nuevo León ya fueron dados de alta tras ser diagnosticados con COVID-19, de los cuales ya habló con cinco de ellos para proponer que donen sangre y utilizar el plasma para el protocolo de investigación.
Para realizar las pruebas con plasma y realizar el protocolo de investigación, que se harán se harán en el Hospital Universitario y en el Hospital San José Tec de Monterrey, el Secretario de Salud indicó que antes tiene que ser avalado por el Comité de Ética Hospitalaria.
Los estudios para utilizar como tratamiento la infusión de plasma ya ha sido planteada en Estados Unidos, en donde ya se obtuvo el permiso de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para comenzar las pruebas En China, algunos doctores también inyectaron plasma para pacientes graves y los resultados parecen ser prometedores, de acuerdo con los estudios iniciales.
Actualmente en Nuevo León hay 109 casos confirmados de COVID-19, de los cuales 70 casos son confirmados por el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (INDRE) y 39 por hospitales privados.
El municipios que presenta más casos es San Pedro, con 36, seguido por Monterrey, con 18; Guadalupe, 7; Apodaca, 3; Santa Catarina, Salinas Victoria y San Nicolás, con 2.
LA INVESTIGACIÓN
El uso del plasma de los pacientes recuperados del COVID-19 para utilizarlo como tratamiento en personas que portan el virus y son reportadas en estado grave o crítico, es una acción que está fundada en estudios médicos internacionales en donde se analiza el comportamiento del plasma en pacientes portadores de COVID-19 y que mostraron una mejoría significativa luego de estar en condición crítica.
Manuel de la O explicó que uno de los estudios fue publicado el 27 de marzo en la revista The Journal of the American Medical Association (JAMA, por sus siglas en inglés) y el otro artículo se publicó el 23 de marzo en British Medical Journal.
Agregó que el tratamiento surge de la idea de que, cuando una persona se enferma, el cuerpo genera anticuerpos que luchan contra la infección.
De esa manera, cuando el paciente se recupera, los anticuerpos se quedan flotando en su sangre, especialmente en el plasma, que es la parte líquida de la sangre. Señaló que a los pacientes que se les suministrará plasma tienen que cumplir ciertas condiciones como estar en estado crítico y que hayan recibido tratamientos que están en investigación.
De la O precisó que el plasma está cargado de anticuerpos por lo que en teoría puede ser un tratamiento para combatir el COVID-19, sin embargo, aclaró que no está 100 por ciento comprobado que funcione.
"El plasma es un líquido de la sangre que tiene muchos anticuerpos y los pacientes que ya se aliviaron tienen anticuerpos que pueden ayudar a pacientes enfermos en situación crítica pero quiero aclarar que esto no está comprobado", indicó.
Por otra parte, se dio a conocer la "Operación COVID-19" para tratar a los casos negativos, sospechosos y confirmados de pacientes que acudan a los hospitales a realizarse las pruebas.
La estrategia es para detectar una enfermedad respiratoria común como la Influenza y diferenciarla de potenciales casos de COVID-19.