PIEDRAS NEGRAS, COAH. – El paso de migrantes deportados por esta frontera es una realidad que se vive día con día en la ciudad, y ante esto, se han convertido en un foco rojo de alerta en el tema de salud.
“Es un problema, porque no existe un médico permanente, y de las deportaciones que se hacen, casi ninguno, sino es que ninguno, es revisado por el Instituto o algún departamento de salud”, señaló Héctor Gerardo Menchaca González.
El titular de Enlace Municipal con la Aduana Americana, destacó que por parte del Instituto Nacional de Migración no se cuenta con personal capacitado para diagnosticar su estado de salud luego de ser deportados por esta frontera, lo cual dificulta la detección de migrantes infectados con COVID.
Consecuentemente, esto ha provocado que los albergues continúen cerrados ya que, de abrirlos, generaría un alza en los contagios de manera significativa, sin embargo, la prioridad es la salud y la seguridad de la gente de Piedras Negras.
Finalmente, Héctor Gerardo, dio a conocer que en su opinión el Instituto Nacional de Migración debería recibir el cien por ciento de los migrantes que la Patrulla Fronteriza deporta diariamente y realizarles una revisión médica ya que es de suma importancia.