SAN BUENAVENTURA, COAH.- Sin signos vitales fue como llegó un joven de apenas 19 años a la clínica 10 del Seguro Social, mientras que sus familiares buscaban que recibiera atención médica, la mañana de ayer.
Era la mañana de ayer cuando Homero de 23 años, hermano de Miguel de León Reyes, lo abordó a un vehículo y salió de su domicilio ubicado en el ejido El Águila, del municipio de Nadadores, a toda velocidad al ver que se había puesto mal tras padecer desde su nacimiento de distrofia muscular.
En sus intentos por salvarle la vida, sus familiares lograron llegar a la clínica 10 del IMSS cerca de las 07:00 horas, lamentablemente, el personal médico no pudo hacer nada por él, ya que no contaba con signos vitales.
Ante esto, el personal de la clínica dio parte del deceso de Miguel a las autoridades, acudiendo detectives de la Agencia de Investigación Criminal, quienes tomaron conocimiento del caso, dialogaron con el hermano de Miguel y descartaron que el cuerpo presentara huellas de violencia.
Por ello, ordenaron que el cuerpo fuera trasladado al anfiteatro, donde sería sometido a los trámites de rigor para luego entregarlo a sus dolientes para que le dieran cristiana sepultura.
También lee: Le deshacen las muñecas a su madre