Personal del Hospital del Bidasoa, ubicado en País Vasco, trata de encontrar al dueño de una pierna amputada para que la recoja y la retire correctamente a través de una capilla.
Así mismo, María Eugenia Alkiza Eizagirre, la Directora del mencionado centro médico, explicó que la notificación aún no llegado a manos de la persona tratada.
Por ello, Alkiza recurre al boletín en cumplimiento de la Ley de Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas.
De la misma manera, en caso de que el hombre no acuda al hospital para retirar sus restos, “se dará traslado del expediente a los organismos competentes para que se proceda a la incoación”.
“En su caso, del correspondiente sancionador, se inste a la ejecución forzosa, a su costa de su obligación de retirar y gestionar los restos humanos”, constató Alkiza a la prensa.
Por otro lado, cuando se aplica la amputación de una extremidad, el intervenido es el encargado de contratar a una funeraria autorizada, que cobra alrededor de mil 500 euros en dicho lugar, con el fin de que se haga cargo de sus partes extraídas, algo que no sucede, por ejemplo, con otros restos biológicos, como los tumores.