Las nuevas normas se empezarán a aplicar a mediados de septiembre y para un mes después los anunciantes deben estar cumpliéndolas si no quieren que Facebook rechace los avisos, según la empresa.
Para cumplir con estos requisitos una compañía puede dar su número de identificación fiscal o las campañas pueden aportar los datos de su registro ante la Comisión Electoral Federal, con lo cual Facebook las clasificaría como autorizadas.
Pero según explicó Kathie Harbath, directora de relaciones públicas de Facebook, la empresa no tiene atribuciones legales para verificar esa información y, debido a ello, espera que "haya más reglamentación gubernamental en este espacio".
Facebook requiriódesde mayo de 2018 a los responsables de propaganda política que incluyan una declaración identificando quién paga el anuncio, pero la firma ha indicado que algunos anunciantes aportan información equívoca o han intentado registrarse como organizaciones que no existen.