Sin duda, de lo más difícil en este mundo es ser tolerante.
Un gran ejemplo de ello son las discusiones sobre el
veganismo. Mientras están quienes argumentan que es la solución para ayudar al medio ambiente, también están los que señalan que la carne tiene propiedades que no pueden ser sustituidas. Claro está, sin dejar a un lado el sabor de los alimentos.
Lo ideal es que ahí terminara y la gente
escuchara los distintos puntos de vista sin terminar peleando.
Pero esto no lo entendió una mujer que
llevó la discusión al siguiente nivel.
Resulta que una
chica australiana de nombre Cilla Carden denunció a sus vecinos no veganos porque el
olor de la carne asada que cocinan en su parrilla se mete a su casa, lo que, asegura, le causa una gran molestia.
Al presentar la queja afirmó que lo hacían para molestarla porque saben que
no tolera nada que tenga que ver con la carne.
Aunque la corte prefirió no emitir ningún juicio, la chica se quejó de que también comen pescados solamente
con el fin de molestarla y que pusieron la parrilla lo más cerca de su casa para el mismo fin.
Por su parte, uno de sus vecinos amante de la carne dijo que su intención no era pelear e incluso, afirmó, que cambió los muebles de lugar para no molestar…
lo cual no es del todo verdad, ya que una televisora pudo ver que la parrilla está pegada a la pared que divide las dos casas.