Detalló que limpian las arterias y protegen al corazón, además de ser regeneradoras. Pero eso no es todo: son ricas en vitaminas A, C, E, B1, B2, B3 y B6, en minerales como calcio, fósforo, sodio, potasio, hierro, cobre, magnesio y zinc, así como en ácido fólico, glucosa y fructuosa.
Montiel destacó que la FES Cuautitlán cuenta con un área de análisis de frutas y hortalizas, en donde “nos dedicamos a estudios moleculares aplicados a los alimentos” y “trabajamos con técnicas moleculares para saber si son alterados o tienen modificación genética”.
Resaltó también que 63 por ciento de las uvas que se distribuyen en el país son para consumo en fresco, 24.4 por ciento para la elaboración de vinos y jugos y el resto se deshidrata. “Aquí su uso es básicamente como uva de mesa, pero a nivel industrial ha crecido su manejo para la elaboración de vino”, dijo.