Ciudad de México. – El documental 'Untold: Inside The Shein Machine', de la cadena de televisión británica Chanel 4, se ha encargado de mostrar al público cómo es la vida laboral de los empleados que trabajan en las fábricas de Shein, poderosa marca china.
Una de las periodistas que trabajó en la investigación, Iman Amrani, se las ingenió para hacerse pasar por una trabajadora de Shein, lo que le permitió conocer a profundidad cómo es el trato hacia la mano de obra.
Los resultados tienen relación con diversas versiones que han salido al respecto con anterioridad, ya que pudo conocerse que la explotación, la negación de los derechos del trabajador, la falta de descansos mínimos y las condiciones extenuantes de trabajo son un mal crónico en las plantas de esta compañía asiática.
Pese a que las leyes laborales en China impiden que los trabajadores sean expuestos a más de 40 horas semanales, Shein estaría requiriendo de los servicios de su personal en 18 horas diarias.
La paga también estaría dejando mucho que desear, ya que los altos mandos solo destinan 4 mil yuanes mensuales (11 mil 120 pesos aproximados) por realizar un mínimo de 500 prendas diarias, con un día libre de descanso al mes para cada empleado.
"La fábrica tiene un sistema muy inhumano", asegura la periodista, quien explicó que Shein también desconocer lo valiosa que es la salud mental de los trabajadores, que requieren de un ambiente sano para poder desempeñarse al cien por ciento en sus actividades.
Esto último, luego que se descubriera que la compañía amenaza a los empleados con restarles dinero de la nómina por “baja productividad”, en cambio, si los fabricantes se equivocan en algo, corren el riesgo de ser multados hasta con dos tercios de su salario diario.
Shein ha estado muy al pendiente de todo lo que ha revelado el documental 'Untold: Inside The Shein Machine', es por eso que ha intentado defenderse a base de comunicados en donde asegura tener un código laboral que impide que dichas acciones sean cometidas contra sus empleados.
Además, señalan haber invertido casi 15 millones de dólares en su intención por mejorar las fábricas en donde se crea la ropa que más tarde luce en los pasillos de las sucursales.