Timothy Dolan, arzobispo de Nueva York

NUEVA YORK.

Una línea directa para denuncias de abuso sexual y un código de conducta: los obispos estadounidenses anunciaron las primeras medidas tras el escándalo que llevó a la destitución del cardenal Theodore McCarrick en julio.

En un comunicado dado a conocer la noche del miércoles, la Conferencia de Obispos Católicos de EU anunció que establecerá un sistema gestionado por terceros para registrar, por teléfono o en línea, las denuncias de abuso sexual contra obispos.

Sin embargo, el papel que ejercerá la Iglesia en la gestión de estas quejas no queda claro. De acuerdo con el comunicado, esos terceros “se las comunicarán a las autoridades eclesiásticas competentes y, como exige la ley, a las autoridades civiles”.

La Conferencia Episcopal también trabaja en la elaboración de un “código de conducta” para los obispos en casos de abuso sexual, que también instruirá sobre cómo abordar la “negligencia” frente a tales situaciones.

Los obispos también apoyarán una investigación sobre el cardenal McCarrick en los abusos que pudo haber cometido contra los menores y sacerdotes o seminaristas, y sobre cómo se manejaron las denuncias contra él.

La Conferencia Episcopal dice que las medidas son sólo el comienzo y que se realizan consultas que llevarán a “otras medidas para reparar el escándalo y restablecer la justicia”.

“Algunos obispos, con sus acciones u omisiones, causaron un gran daño a las personas y a la Iglesia en su conjunto”, señaló.

“Utilizaron su autoridad y el poder para manipular y abusar sexualmente de otras personas. Dejaron que el miedo al escándalo reemplazara el cuidado y la preocupación por quienes fueron abusados”.

Las medidas anunciadas son una respuesta al escándalo del cardenal McCarrick, uno de los cardenales estadunidenses más conocidos internacionalmente, que renunció en julio a los 88 años después de las acusaciones de abuso sexual de un menor, y las revelaciones sobre pagos a dos jóvenes seminaristas que también lo acusaron de abuso.

El escándalo, que se sumó a un informe demoledor de décadas de abusos sexuales en la Iglesia de Pensilvania, ha sacudido a la Iglesia católica de EU.

EXJUEZA ENTRA EN ACCIÓN

El arzobispo de Nueva York, Timothy Dolan, designó a la jueza federal retirada Barbara Jones para realizar una “independiente y escrupulosa” revisión de los casos de abusos sexuales que enfrentan y cómo se manejan.

La exjueza también revisó los documentos confiscados por el FBI a Michael Cohen, exabogado del presidente Donald Trump.

Ella revisará y hará recomendaciones para mejorar la respuesta de la Arquidiócesis, la segunda más grande de EU, a la crisis de abusos sexuales que confronta la Iglesia.

 

RELEVA A UN OBISPO EN INDIA

El papa Francisco relevó de sus funciones al obispo indio Franco Mulakkal, acusado por una monja de violarla, en un caso que causó protestas por la lentitud de la acción policiaca.

El obispo, quien rechazó las acusaciones, pidió al Papa que lo relevara de sus funciones mientras dure la investigación.

Otro obispo fue nombrado de manera temporal en sus funciones, agregó el comunicado.

Por otra parte, víctimas de abusos sexuales en Chile exigieron la expulsión de seis religiosos de la Congregación Marista, a quienes acusan de haberlos atacado cuando eran estudiantes de colegios que están bajo el control de esa hermandad.

Representantes de las víctimas pretendían entregar una carta durante una reunión con las autoridades de los maristas en las oficinas de la congregación en Santiago.