‘¡Desgraciados, me lo mataron!’

Con gritos desgarradores Martha Velázquez llegó a la Mina y se enteró de la muerte

“Me lo mataron”, gritaba la ahora viuda entre lágrimas.
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EJIDO LA MOTA, COAH.- “¡Malditos desgraciados, me lo mataron, mi vida!”, momentos desgarradores se vivieron al darse a conocer la noticia de la muerte del minero Juan Manuel Galván Robledo, pues sus familiares, especialmente su esposa estallaron en llanto y desesperación.
La esposa de nombre Martha Magaly Velázquez llegó a bordo de una camioneta hasta el yacimiento, no se imaginaba el desenlace del accidente.
Justo cuando ella estaba por llegar fue cuando en el yacimiento encontraron el cadáver de su esposo.

La familia se enteró de los hechos después de casi 5 horas, desde entonces los más allegados esperaban noticias.

Antes de saber el fatal desenlace, el niño de 10 años de edad le daba palabras de aliento y esperanza. “No llores mami, papi va a regresar y va a estar con nosotros, tranquila por favor”. Sin embargo, no se esperaban el final.
La madre del hoy occiso, Silvia Robledo Galván mencionó minutos antes de que encontraran a su hijo muerto que ella esperaba verlo con vida, nunca perdió la fe.

Destacó que las autoridades se mostraron insensibles pues jamás se comunicaron con ella para proporcionar información sobre los avances de las labores de rescate para extraer a su hijo desde la profundidad del yacimiento.
“Eso pasó como a las 5:30 del martes y nosotros nos enteramos hasta las 10:00 horas de la noche del mismo día, desde entonces toda la familia hemos estado aquí en espera de información”, refirió, momentos antes de conocer la fatal noticia.

Aun así, sin esperar un resultado negativo, con la esperanza de que Dios mantenía vivo a su hijo, la mujer oraba por aquellos que se encontraban luchando por salvar la vida de su primogénito y por su hijo propio.
Mientras tanto familiares allegados esperaban información en la casa del hoy occiso, domicilio situado a un costado de la plaza de este ejido.
Al llegar la esposa al yacimiento la enteraron de la muerte del minero y comenzó a llorar inconsolable.