“El silencio no siempre es complicidad”, expresaron los manifestantes

SABINAS, COAHUILA.- Más de mil personas participaron en la marcha denominada “El silencio no siempre es complicidad” que organizó la comunidad católica de la región Carbonífera como respuesta al incremento en el precio de los combustibles.
Fue en punto de las 15 horas cuando el contingente de más de mil personas provenientes de Múzquiz, Nueva Rosita y Sabinas iniciaron la marcha silenciosa encabezados por los sacerdotes: Juan Alberto García Mendoza, Gilberto Sánchez Cantú, Juan Andrés Dávila, Martín Bustillos, Rafael Castillo, Evaristo Favela, Sabino Gámez y el vicario Emmanuel Aranda.
En completo silencio los sacerdotes iniciaron la marcha saliendo del estacionamiento de Merco para dirigirse al bulevar Paseo de los Leones contando con el apoyo vial de elementos de Policía y Tránsito municipal que acompañaron el gran contingente a la vanguardia y retaguardia.

A la marcha se fueron sumando personas conforme avanzaba el contingente, por lo que al llegar a la avenida Madero era notorio el aumento de los participantes que llegaron a más de mil 200 al llegar a la plaza principal.
Al finalizar la marcha, los sacerdotes agradecieron a las familias que tomaron parte a hicieron un llamado a la unidad para salir adelante en de la situación que enfrenta el país por las políticas de aumentos a los combustibles que a su vez ha causado una escalada en otros productos y servicios.
Al dirigirse a los presentes, el padre Juan Alberto García Mendoza reconoció que como en la vida de Jesús, su silencio no significó que estuviera de acuerdo con la injusticia de la que fue objeto, sin embargo con ella logró su objetivo y venció al cumplir con su misión de salvación.
García Mendoza confirmó que en una carta enviada por los obispos, invitaron a los católicos a manifestarse de manera pacífica y no con violencia que solo provoca mayores males, simplemente para no caer en omisión por la situación económica que prevalece en el país debido a la política económica y el aumento en el precio del combustible.
Finalmente, se hizo un llamado a la unidad de los ciudadanos, invitando a los presentes a la marcha a tomarse de las manos y orar pidiendo a Dios por nuestro país y por los gobernantes para que cumplan con sus deberes con sabiduría y no afecten al pueblo.