Mata a su mujer y vive con el cadáver

El hedor delató al sádico feminicida que con sangre fría rociaba diariamente el cuerpo de su esposa con cloro y vinagre

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Luego de asesinar a batazos a su esposa, un desquiciado sujeto vivió con el cadáver de su mujer por casi un mes en la recámara de su casa. El cuerpo con el cráneo destrozado fue emplayado en una cobija, bolsas de plástico para basura y rociado diariamente con cloro, pinol y vinagre para disimular los terribles olores.
La víctima en esta historia de terror, fue identificada como María del Rosario Colunga Palafox, quien contaba con 54 años de edad y murió de cuatro batazos en la cabeza que le provocaron traumatismo craneoencefálico.

María del Rosario Colunga Palafox, la víctima en vida.

El crimen ocurrió en la casa marcada con el número 1103 de la calle 16 de Septiembre de la Colonia Las Flores. Se trata de un segundo piso que la pareja rentaba desde hace cuatro meses, tiempo en el que la tranquilidad de la calle se perdió por los constantes gritos y golpizas que la mujer recibía.
El presunto feminicida es Ramón Flores Garza de 60 años de edad, quien contaba con una larga lista de detenciones en Seguridad Pública por violencia familiar, pero siempre recibía el perdón de su mujer.

Fue el pasado 24 de enero, cuando vecinos de la calle 16 de Septiembre, reportaron haber escuchado por última vez los gritos de la señora María del Rosario en lo que parecía una de tantas golpizas más. A partir de esa noche, no volvieron a saber de ella.
Según las primeras investigaciones periciales, luego de matarla, Ramón Flores envolvió el cadáver masacrado con una colcha de su recámara, después lo emplayó con unas bolsas para basura y finalmente la funda plástica de una cubre cama.

El presunto feminicida es Ramón Flores Garza de 60 años de edad.

La colocó a un lado de su cama y a lo largo de casi un mes, la rociaba con productos químicos como cloro, pinol y vinagre, además de limpiar y borrar todas las huellas del crimen de la habitación. A pesar de todos sus cuidados, el olor a putrefacción reinaba en el ambiente, sin que los vecinos pudieran identificar la causa.
Fue la madrugada de ayer, cuando oficiales de la Policía Civil de Coahuila detuvieron a Ramón Flores a fuera de su casa por el delito de posesión de narcóticos y el olor nauseabundo los hizo adentrarse en la vivienda.
En la recámara los oficiales detectaron la presencia del ‘bulto’ cuidadosamente emplayado lo que llamó la atención de los uniformados.

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De manera fría, Ramón confesó que se trataba del cadáver de su pareja, María del Rosario, a quien había matado a batazos.
De inmediato se dio parte a los detectives de la Agencia de investigación Criminal, quienes llegaron al sitio en compañía del personal de Servicios Periciales, quienes confirmaron que se trataba del cuerpo de la mujer en avanzado estado de putrefacción.
Al verse descubierto narró que usó químicos para esconder el olor a muerte, mientras buscaba la manera de deshacerse del cuerpo, sin embargo no contaba con un vehículo, por eso decidió dejarlo en la recámara, creyendo que no sería descubierto.
El presunto feminicida fue asegurado por las autoridades, quienes lo pusieron a disposición del Ministerio Público bajo el cargo de posesión de narcóticos, mientras se realizan las indagatorias del crimen.

ERA UNA MUJER VIOLENTADA
La tranquilidad de la calle 16 de Septiembre se vio interrumpida la madrugada de este martes por la presencia de Servicios Periciales y la Policía Investigadora. Los vecinos alarmados no daban crédito del horrendo crimen.
Vecinos que fueron cuestionados por este medio, relataron que hace cuatro meses la pareja llegó a la vivienda que rentaban en un segundo piso.
La víctima era una mujer de origen acapulqueño, quién vivió muchos años en los Estados Unidos donde se encuentran sus hijos.

“Al parecer ella fue deportada, pero hablaba muy bien el inglés, daba clases en una escuela local y sus hijos se encargaban de mandarle dinero periódicamente para que subsistiera. De Ramón era un vago que no trabajaba y se la vivía tomando o drogándose y siempre golpeando a la pobre de Chayito”, narró una vecina.

“Yo le pregunté hace unos días por Chayito y el muy cínico con total sangre fría me dijo que ya se había regresado para su tierra y que no iba a volver, no se le veía ni preocupado ni arrepentido por lo que hizo”, expresó la vecina que pidió no revelar su nombre.
Hasta el cierre de la edición las autoridades no habían logrado localizar a los hijos que viven en Estados Unidos.

 

 

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