Ciudad de México. La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) expresó su solidaridad con la diócesis de Saltillo, con su obispo Raúl Vera López, el prebisterio, feligreses, comunidades religiosas y parroquiales, así como a la familia del sacerdote Joaquín Hernández Sifuentes, religioso que se encuentran desaparecido desde la semana pasada.

El cardenal Francisco Robles Ortega, arzobispo de Guadalajara y presidente de la CEM, y Alfonso Miranda Guardiola, obispo auxiliar de Monterrey y secretario general de dicho organismo eclesial, hicieron un llamado a las “autoridades competentes para esclarecer los hechos” que llevaron a la desaparición del referido presbítero, quien es vicario de la parroquia del Sagrado Corazón, en Aurora, Coahuila.
También exhortaron a la sociedad civil y a la comunidad eclesial a colaborar en su búsqueda y añadieron que “el crimen y la violencia destruye lo más sagrado que tenemos: la vida”.

Los jerarcas instaron a buscar caminos evangélicos para alentar “nuestra esperanza, buscar el diálogo y la reconciliación en todo momento, como plataforma de una sociedad digna, justa y con un desarrollo humano integral para todos”.

Indicaron que hay que unirse en oración tanto por Hernández Sifuentes, como por el país y por todos los desaparecidos.

Vanguardia