Pobladores quisieron hacer 'justicia' por propia mano.

Varios habitantes de San Francisco Ixhuatán (Oaxaca, México) han sacado de la cárcel municipal, golpeado e introducido en una jaula con dos cocodrilos —lagartos, según algunos medios locales— a un hombre identificado como Jacinto O.N. con el fin de causarle el mayor daño posible.

Todo comenzó cuando una vecina de la localidad identificó a ese hombre que ronda los 20 años como la persona que la había agredido sexualmente. Cuando la Policía Local detuvo y encerró al sospechoso, a la entrada de los calabozos de la urbe se congregaron más de 50 vecinos, según el medio local NVI Noticias.

Esta turba exigió a los agentes que entregaran al preso por las buenas o por las malas y, tras apartar a los oficiales, se hicieron con el reo.

 

 

La multitud le quitó al presunto agresor parte de la ropa y tras propinarle una golpiza, le encerraron en una jaula con esos reptiles, de donde tuvo que ser rescatado por las autoridades.

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Las fuerzas del orden municipales, sobrepasadas por la situación, pidieron ayuda a la Policía Federal Preventiva, que mandó hasta siete patrullas. El detenido fue trasladado a un hospital en San Pedro Tapanatepec por la gravedad de las heridas que sufrió y se encuentra protegido a petición del Ministerio Público para evitar nuevas represalias populares.