El NY Times señaló que la salida del receptor deja un hueco en la nómina que ayuda en lo del tope salarial, pero que dolerá entre la afición

CIUDAD DE MÉXICO.- Algunos jugadores son amados por su actuación en un partido clave, por una jugada trascendente o por su peculiar celebración. De acuerdo con lo publicado ayer por The New York Times, Víctor Cruz va a ser recordado por los tres factores, esto se dio el 24 de diciembre de 2011.
Los Gigantes tenían récord de .500 aquella noche buena y, desesperados, buscaban colarse a los playoffs. Iban abajo en el segundo cuarto ante los Jets cuando Cruz capturó un pase corto, de rutina, muy cerca de su propia línea de gol; eludió a dos defensores y se escapó por un costado para un espectacular touchdown de 99 yardas. Luego vino la celebración bailando salsa.
La anotación guió a los Gigantes a un triunfo 29-14, la primera de seis victorias al hilo que incluyó finalmente la campanada 21-17 sobre los Patriotas de Nueva Inglaterra en el Super Bowl XLVI.
Pero Cruz fue cesado el lunes como parte de las medidas de los Gigantes para alejarse del tope salarial; también dieron de baja al corredor Rashad Jennings.
Cruz, de 30 años y madre boricua, se incorporó a los Gigantes como agente libre en 2010. Su agilidad ayudó a que Nueva York consiguiera su segundo Super Bowl con el head coach Tom Coughlin.