Con 40 años de edad, Juan Francisco Vielma de León “Hommy”, tiene la mitad de su vida ayudando a gente en situación de calle.
Actualmente tiene a su cargo el Instituto Generando Vida, donde brinda apoyo a indigentes, personas abandonadas, y personas que se encuentran en período de rehabilitación de algún vicio.
A sus 20 años de edad, por diversos factores, él también fue un indigente, también cayó en las drogas y el alcohol, pero decidió salir adelante y resurgió completamente decidido a ayudar; comenzó primero en Saltillo y desde hace 12 años ayuda a la gente de la ciudad que lo vio nacer; Monclova.
Hommy Vielma fue un indigente con problemas de alcoholismo y drogadicción cuando logró su rehabilitación se dedicó por completo a ayudar a otras personas en sus mismas circunstancias, en la gráfica lo acompaña su mascota de nombre “pepito”.
¿Por qué te dicen Hommy?
Hommy es el amigo, el hermano, el que ayuda, por eso se me qeudó ese apodo.
¿Qué edad tienes?
Tengo 40 años, 20 años restaurado, 20 años sirviendo a la sociedad, a Dios a toda esa gente que está tirada en las calles, adictos, alcohólicos, siempre me he enfocado a ver a la gente que está en situación de calle, me duele mucho ver a personas que estén con alguna necesidad.
Restaurado ¿Por qué?
Fui adicto, fui policía, tuve muy buenos empleos, desafortunadamente toqué fondo, fui casado perdí una familia, bendito Dios todo lo malo quedó atrás a raíz de mi recuperación.
¿Todo eso fue aquí en Monclova?
Sí, hace 20 años aproximadamente, me tuve que ir a otro lugar a un lugar muy similar a Generando Vida, a restaurarme, a darme un tiempo, a conocerme a mí mismo y enamorarme de mí para poder yo regalar ese amor que tengo en mi corazón.
Estabas muy joven… ¿qué fue lo que te pasó?
Son muchos factores porqué me orillé yo al mundo del alcoholismo y la drogadicción, uno de ellos fue la desintegración familiar, la figura paterna que no la tuve en su momento, mi madre trabajaba mucho tiempo, no nos ponía atención, ese amor que yo no encontraba en mi hogar lo empecé a buscar en la esquina con el pandillero, con el adicto y ahí me comencé a refugiar sin saber la factura que eso me iba a cobrar.
¿Cuánto tiempo fuiste policía?
En seguridad pública duré un año en la administración de Oscar Pañeda Torres.
La Casa de Generando Vida se encuentra en la calle Parras 1807 Colonia Industrial Monclova; hasta ahí llega gente a llevar alimentos y artículos de limpieza.
¿Y te gustó el trabajo?
Sí, si me agradó mucho el hecho de servir a nuestra sociedad.
Llegó un momento en que lo perdiste todo… ¿qué recuerdas de eso?
Sí, prácticamente todo, vivía como un indigente dormía por terrenos de un centro comercial de la colonia Anáhuac, inclusive todavía no estaba la tienda, andaban haciendo el cine en ese entonces ahí era mi refugio, pasaba hambre, fríos, yo me preguntaba a mí mismo ¿qué pasó con mi vida? ¿Por qué? , tenía un sueño, quería ser un médico o un detective de investigación, tenía sueños muy bonitos y fueron truncados. Ahí fue donde yo siento que toqué fondo de sufrimiento bien desagradable, de donde yo le pedía a un poder superior a Dios que cambiara mi vida. ¡Me quise suicidar tres veces!, dentro de mi proceso de adicción y como que me llegó un rayito de luz, créelo porque yo ya no comía, yo andaba con las barbas como Bin Laden, andaba con una cobija en las calles deambulando, a mi casa ya no iba.
Hay quienes no se quieren ir a Generando Vida así que se les brinda alimento en el lugar en el que están.
Entonces también ¿Fuiste indigente?
-Suspira y responde- Fui indigete.
¿Cuánto tiempo?
Yo creo como dos años anduve en esa situación extrema.
¿Cómo es la vida de un indigente?
Te encierras en una zona de confort, pero es muy desagradable, no obstante no quieres salir de ahí, pierdes las motivaciones de la vida, pierdes el encanto, el amor, las ganas de asearte y hasta de comer, pierdes las ganas de vivir. Es una crisis, una depresión grandísima, agrégale las drogas y el alcohol, me fui hundiendo poco a poco y cuando menos lo pensé ya andaba como un indigente, ya andaba prácticamente en la calle.
Cuando Hommy logra llevárselos los baña, los rasura y les brinda un techo, alimento y cariño.
¿Quién te ayudó para que salieras de esto?
Fíjate que en ese tiempo que yo ya no podía con mi vida, me hacía muchas preguntas a mí mismo, yo no era lo que estaba viviendo en ese momento y tomé la decisión de irme a un lugar a recuperarme, me fui a Saltillo a un lugar muy similar a este y tomé un proceso que fue muy difícil para mí porque murieron dos familiares muy cercanos en ese tiempo, mi abuela uno de los casos, además también llega mi divorcio en ese entonces. Era una pelea constante de salir de ese mundo informal, de querer ser alguien en la vida, de querer salir, de incorporarme a la sociedad, fue muy triste, muy dura esa recuperación, pero al final de cuentas salí y dije yo voy a luchar por toda esa gente que está tirada en las calles, voy a ayudar a toda esa gente que está en las calles. Y me empecé a preparar con programas de transformación, primeros auxilios, derechos humanos, terminé un diplomado en sicología dentro de un programa y aún me sigo capacitando van saliendo nuevas drogas, con nuevos síntomas.
¿Y cómo te capacitas?
Voy a Congresos de adicciones a otras ciudades, ahorita me quiero meter a la Universidad Vizcaya a estudiar criminología a las clases sabatinas, ando con esa intención. Ando también con la idea de poner otra casa de rescate, ando buscando un lugar más grande, queremos un santuario para mascotas, queremos un comedor comunitario para poder ayudar a más personas. Mucha gente me critica, me dicen que porqué lo hago, que porqué voy que si no me da asquito ir a atender a un indigente, asearlo, quitarle los gusanitos, curarle las heridas, cortarle las uñas. Y a veces me dicen protégete y les digo es que no hay tiempo, en ese momento tienes que hacerlo sin pensar en nada más, trae una herida y tienes que atenderlo. Pero amo mi trabajo, te voy a decir algo que es lo que me mueve a mí es el amor, el amor es la magia es lo que me mueve a seguir ayudando a estas personitas que tengo aquí en este momento.
¿Sin duda alguna, crees que ésta es tu misión de vida?
Sí –responde, directo, tajante y le cambia el semblante, le brillan los ojos-, Sí, no hay duda, yo vengo a eso, vengo a servir a dejar un gran legado porque debemos dejarlo a alguien, contribuir con nuestro mundo, con nuestra sociedad, con nuestro país, con nuestro municipio porque no cual quiera lo hace. Por ahora nadie se ha movido de esta manera.
Esta es la transformación, se nota la felicidad de este indigente cuando se mira al espejo y se ve como era antes.
En este tiempo que has vivido ayudando a otras personas ¿Sabes la cantidad de personas que has asistido?
¡¿Sabes qué? Perdí la cuenta!, porque en Saltillo tenía un albergue muy grande, allá en una noche que salía a recoger gente en situación de calle eran aproximadamente 40 a 50 personas. Entre centroamericanos, hondureños, gente del sur, gente adictos de Saltillo y sus alrededores pero no todos se quedan, en cuestión de los indigentes hay gente que la van a volver a la calle que están acostumbrados a la “pizca” a pedir una moneda y seguir drogándose, seguir tomando alcohol; al menos la ayuda se da, toda la transformación completa, llegar, estancia, comida, se les consigue un trabajo a las personas que todavía tienen la capacidad de poder trabajar, un trabajo honesto para integrarlos a la sociedad que es lo más importante pero hay algo muy bonito cuando vienen y te presumen que ya tienen un carrito, que ya regresaron con su familia o que terminaron sus estudios, y es cuando te das cuenta que haces algo bueno por los demás.
¿Y entonces es cuando sientes que vale la pena?
Sí, por supuesto porque la verdad hay mucha necesidad, hay mucho qué hacer.
¿Quién te ayuda para hacer todo esto?
Ahorita no tenemos ayuda de alguna parte en específico, se está trabajando en la aportación de la gente de buen corazón que llegan, me traen la tapa de blanquillos, ya me traen moneditas para dos garrafones de agua, esa la forma en que vamos sobreviviendo.
¿Entonces sin duda alguna tienen ángeles?
Sí –suspira- ¡por supuesto! Hay gente en el anonimato que te dicen ten pero no me menciones.
Los beneficiados son atendidos en todos los aspectos.
¿Cómo te autodefinirías desde el punto de vista de lo que haces?
Todos me dicen que soy un ángel terrenal porque soy el único que ando en las madrugadas, por medio de las redes sociales a mí me hablan y yo voy; a pesar de cómo estén las inclemencias, a diario hago rondines en Monclova y la región centro, prácticamente quiero cubrir todo, me hablan en Castaños y voy, me hablan en Frontera y voy. Fíjate que ya tengo los puntos detectados donde están las personitas en situación de calle: es Clínica 7, la Central de Autobuses, el Río Monclova, hay un área de “El Pueblo” hacia allá donde hay teporochito; la antigua central de autobuses de Frontera, el arroyo Frontera, son muchos lugares que tengo identificados donde poder ir a buscar a esas personas.
¿Qué haces cuando alguna persona no quiere la ayuda?
En ese momento, tengo un plan “B” siempre traigo por lo regular ropa, cobijas y alimento, trato de resguardarlo y si está en un lugar muy vulnerable hablo de inmediato a las autoridades que me echen la mano al menos que pasen en algún lugar la noche esas personas en Seguridad Pública o Protección Civil, pero por lo regular me los traen a mí, ahora Protección Civil me los está trayendo a mí.
Más o menos ¿cuántas personas tienes en promedio?
Ahorita la capacidad es para 30 personas, pero por lo regular, diario uno o dos indigentes llegan a la casa, a veces hasta cuatro o cinco, por eso quiero otro lugar más grande porque ya no me caben.
Mencionabas hace un ratito que tuviste también un refugio en Saltillo ¿Cómo fue eso?
A raíz de que yo me restauro puse un refugio en Ramos Arizpe y luego otro en Saltillo, allá comencé hace 20 años y hace 12 años regresé a Monclova y tengo 8 años en Monclova ya de planta, trabajando a diario con esto. Mi idea es poner otro albergue, mi plan es un albergue grandísimo de 500 a 600 personas, es una de las metas que tengo; ya estoy en pláticas con personas que me presten un local y hay gente en la mejor disposición de apoyarme.
¿Cuál es la diferencia entre Saltillo y Monclova en cuanto a indigentes?
Principalmente hay más fluidez en la capital del estado, más indigente, más centroamericano.
Cuando hay reportes de alguna persona en situación de calle, de inmediato se atiende.
¿Entre los Monclovenses y los Saltillenses, cómo reaccionan en el tema de ayudar?
En cuanto ayuda la capital del estado tiene mucho más fundaciones que se dedican a ayudar como el banco de alimentos es grandísimo y tiene mucha afluencia, yo allá tenía muchas fundaciones que nos apoyaban, aquí no las hay, sería de maravilla que hubiera aquí. En cuestión de las personas las de Monclova son más humanitarias, será porqué allá lo ven de manera más normal la indigencia o los centroamericanos; aquí en la región centro cuando vemos a alguien en situación de calle, la gente es muy humanitaria y reportan a través de redes sociales, esa es la diferencia.
¿Es muy grande la necesidad que hay en nuestra ciudad?
Fíjate que sí, en la región centro hay muchos indigentes por ejemplo, está Maluma en la Central, está Alfredito en la tienda de conveniencia que está por seguridad pública; está una señora en frente a otra tienda de conveniencia que está en la Avenida Acereros; fíjate que estuve batallando mucho con un abuelo que estaba fuera de Presidencia aquí en Monclova, en frente, en el antiguo hotel, se metía ahí, batallamos bastante con él, inclusive iba Protección Civil, cada rato iba, le llevaba comida y cobijas; siempre le decía vámonos abuelo, a veces me lo traía y se me iba y regresaba al mismo lugar. Ahorita él es muy feliz con nosotros, es muy feliz con nosotros, lo llevó uno de los jóvenes a consultar. Ya vive aquí, otro es David es de Tamaulipas tiene 5 años conmigo tiene su carpintería, esos son los logros y satisfacciones.
Algunos tienen severas heridas que por la falta de higiene puede llegar a ser más grave, a todos se les cura, o se les envía al Hospital Amparo Pape de ser necesario.
¿Los que ya tienen ingresos te apoyan también?
Sí, aportan lo que ellos quieren, a veces algo simbólico, te compro los garrafones de agua, la tortilla, pongo un poquito de gas, esa es la manera en que se sostiene el programa. Lucas es de Castaños es una figura muy conocida allá todo mundo lo quiere mucho a veces se me sale como todos, pero es una personita que no tiene papá ni mamá, a nadie. A Don Lalo me lo encontré en el Bulevar San José, en la tienda de conveniencia en una condición precaria, lleno de heces, mal alimentado y bendito Dios sigue con nosotros, así como él siguen muchos.
¿Cuál es el que tiene más tiempo con ustedes?
Don David tiene como seis años, es de Victoria Tamaulipas anduvo vagando un tiempo en la ciudad, se le dio el servicio se quedó tiene su carpintería, me les enseña a los jóvenes a hacer casitas para mascota, cuadros, macetas. Quiero que sepas que también tengo visitas sicológicas, enfermeras, “coach”, les dan pláticas de autoestima, superación personal. Cada grupo que viene y se integran hacemos al último un convivio. Los jueves tenemos un culto general.
Por falta de alimentos hay indigentes que hasta suero necesitan, por supuesto agua para beber.
¿Qué religión?No tenemos una religión específica, las puertas están abiertas para todos, solo que hablen del amor de Dios, no de decir que tal iglesia es buena o tal no, no se trata de eso, se trata de que les enseñen el verdadero amor, escuchaba a un “coach” que hay que parecernos a Jesús en todos los aspectos, al menos imitar a Jesús no juzgar, no criticar y es la verdad.
¿Qué es lo que haces cuando te encuentras a un indigente, cómo te acercas en ellos?
Hay personas agresivas pero en realidad es que son desconfiadas por la falta de cariño y amor, es triste, nadie sabe por qué está en esa situación; por ejemplo a Maluma todos le tienen miedo, Tico está en un centro de Salud Mental y cuando está en la calle todo mundo le tiene miedo cuando yo llego con él se percibe el amor que les regalo a esas personas y nunca he tenido un conflicto que me lleguen a agredir. Inclusive hay personas que me dicen no tienes miedo que te vaya a dar un cuchillazo o con una piedra, y les respondo no, porque ellos están tan faltos de amor que cuando uno llega ya traes esa vibra y al momento de abrazarlos vente abuelo vámonos estarás en un lugar más bonito, vas a tener un lugar donde dormir, comer, tienes televisión y compañeros que te van a ayudar, a veces les falta alguna extremidad, y acceden a venirse con nosotros y conforme van pasando los días se empiezan a adaptar, siempre ando bromeando con ellos, no hay necesidad de regañarlos cuando hay un conflicto solo es necesario hablar con ellos preguntarles qué les incomodó; es un lugar con mucha transparencia las puertas están abiertas. También quiero que sepas que esta actividad también es de temporadas, ahorita estamos en marzo comienza a bajar la cantidad de personas que requieren refugio, se vacían los grupos, con el tiempo se vuelven a llenar y en diciembre es igual. Hay algunos que se sienten recuperados, pero es una recuperación ficticia, porque el hecho de que ya ellos se sienten recuperados pero no saben que esto es una recuperación a largo plazo, debes luchar día con día; no es fácil salir de un mundo de alcoholismo y drogadicción.
¿Qué papel juegan las familias en las personas que tienen adicciones alcoholismo o drogadicción?
Fíjate que a veces se batalla más con las familias, cuando ya los llevo bien encaminaditos vienen y me dicen Vielma ya me lo voy a llevar y les digo ¿a dónde lo llevas? Y me dicen es que ahora sí está bien mi hijo, a la semana me hablan y me dicen Vielma ya no lo encuentro ya me agarró el celular, e incluso es muy común que hasta la droga la tenemos en casa, con los medicamentos controlados y los sicotrópicos recaen fácil no están fortalecidos para que salgan al mundo exterior a hacer una vida normal de nuevo.
¿Qué porcentaje de la gente que llega aquí se logra rehabilitar?
De un cien por ciento, siento que un 10% es difícil, me decía un amigo si de 100 uno se salva, contribuiste, no tienes garantía, dentro de los programas de adicciones, clínicas, sicólogos, programas cristianos, no tenemos garantía de la vida ahorita estamos, mañana quién sabe, ahorita estás mañana cierra la empresa, luego los engañan dinerales en clínicas 5 mil pesos y deme mil por semana y su hijo en tres meses estará listo.
Dicen que el tiempo es un factor preponderante en la rehabilitación, ¿realmente hay un tiempo definido para salir de la zona de peligro?
Mira, yo siempre he pensado que son de 3 a 6 meses según la valoración, según su comportamiento y su voluntad, porque no es fácil salir del mundo de las adicciones, el hecho de que debes fortalecerlos en muchas áreas, trabajar con la familia, darles responsabilidades dentro del lugar, estar en un programa es fácil, aquí comes, aquí recibes tu terapia, aquí duermes haces un servicio cuando empieza tu verdadera recuperación es el momento en que terminas tu proceso, que para mí un chavo que empieza a enfrentar la vida que digas ya está algo fortalecido es al año, porque tu verdadera recuperación es a raíz de que la persona se va del programa hacia adelante. Nosotros les llamamos pruebas de ácido, si te vuelves a juntar con las mismas personas, si en la familia hay problemas; absorbes esas emociones, y todo es emocional, desde niños estamos dañados. Si toda tu niñez y adolescencias viviste problemas consumes drogas o alcohol y no sabes las consecuencias que tendrás, muchos se han perdido la vida. Cuando a veces las mismas familias no les dan la oportunidad. Como por ejemplo “El Co” dicen que era una persona preparada y estudiosa. Me lo traje una vez le di un baño pero ya habla solito, es muy necesario un centro de salud mental sin duda alguna, Mucha gente que anda en la calle dañada Morín, Maluma, Co, Cañitas, Don Ramón. Por ejemplo Alfredito que está por Seguridad Pública dice que estaba casado, lo engañó la mujer, lo abandonó le quitó lo poco que tenía se metió en una depresión, me dura tres o cuatro días y regreso de nuevo por él. Muchos ya se fueron y al menos los momentos que estuvieron en este lugar, fueron de puro amor.
¿Cómo te visualizas en el futuro?
Mi idea es poner casas de apoyo en la región centro y si se puede extendernos más, lo haremos. Me quiero capacitar más, estoy dando conferencias a escuelas de todos los niveles. Enfocado a temas del trato humanitario.
¿Hay autoridades que te apoyan?
Sí, el Director de Protección Civil es uno de ellos, siempre está al pendiente, de ahí también me traen personas de calle aquí. Con el Doctor Ángel Cruz del Hospital Amparo Pape de Benavides también tenemos una excelente comunicación, nos ayuda con la atención médica de nuestra gente. Cuando veo que el indigente viene mal lo llevamos a ese hospital. Lo que yo publico en redes sociales no es vanagloria, presunción, es porque me tengo que proteger, se me puede ir una persona aquí, y también para que llegue ayuda a este lugar y por si alguna persona lo anda buscando.
Me imagino que te refieres a esto porque siempre hay detractores, ¿Qué opinas de las críticas?
No me mueven, porque sé que hago el bien, estoy sembrando amor, no me perjudican.
“El amor es la magia que me mueve”, dice el Hommy Vielma.
¿Qué mensaje le puedes dar a la comunidad de la región, primero a la importancia de este tipo y en seguida cómo te pueden ayudar?
Bueno, yo a la sociedad agradezco la oportunidad que me dan de trabajar aquí, Dios bendiga a todas esas personas. La manera que me puedan ayudar es con alimento, es a diario, son como bebés no saben si hay o no, son 3 a 4 comidas al día y los útiles de limpieza, porque todos los días hay que cambiar pañales, rasurarlos, echar cloro, es diario.
¿Dirección de Generando Vida y número de cuenta a dónde la gente pueda depositar ayuda?
Estamos en la calle Parras 1807 Colonia Industrial Monclova, tengo también un número de cuenta 4766-8411-5219-2996.
¿Algún mensaje final que quieras brindar a la gente que nos lea?
El amor es la magia, eso es lo que me mueve, mi religión es el amor y el amor es la magia, el programa se llama Instituto Generando Vida