Por la difícil situación que atraviesan los empresarios locales buscan llegaron a nuevos mercados, pero uno de los principales obstáculos con los que se enfrentan es que no están certificados en calidad, tan solo en la CMIC un 90% de los socios carece de dicha certificación.
Raúl Flores, Presidente de la Cámara Mexicana dela Industria de la Construcción mencionó que la certificación ISO-9000 es un requisito en la mayoría de los concursos.
Mencionó que cada semana la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Pemex, CFE, SEDATU e ICIFED los que envían la información de estos concursos y estos a su vez la distribuyen a los socios para que participen.
Pero muchos, por las condiciones económicas y la pandemia, trabajan a un 30 por ciento de su capacidad y otros están totalmente parados, algunos se acomodaron en obras en Monterrey, Nuevo León y en otros países como Colombia.
La Cámara de la Construcción y el Estado de Coahuila son quienes promueven la certificación ISO-9000 para socios y no socios de la cámara sino que pueden capacitarse bajo un programa de apoyo donde obtienen el curso y certificación a un costo accesible de hasta 65 mil pesos.
Dijo que es muy conveniente para los empresarios tener esta certificación para que puedan participar en los concursos de obras sobre todo ahora que la situación en la localidad es difícil.
Así mismo comentó que la cámara desarrolla la capacitación y es en un lapso de 11 meses que se preparan para después tener la certificación que ambiente tienen caducidad ya que está en constante actualización.
Raúl Flores, Presidente de la CMIC.