El sector religioso ha resultado bastante afectado con la pandemia por el Coronavirus, sobre todo porque arreció en la temporada de las fiestas más importante de la feligresía católica señaló el Sacerdote Jorge Salvador Guzmán Párroco de la Sagrada Familia y Delegado del Obispo en la región centro.
Declaró que afortunadamente no se tienen sacerdotes infectados por el virus, señaló que los sacerdotes que son vulnerables por la edad o enfermedades degenerativas fueron aislados para evitar exponerlos, tal es el caso de Gilberto Almaraz de la Rosa.
Destacó que la iglesia ha cumplido con los protocolos de resguardo desde el 19 de marzo a la fecha, el Sacerdote Jorge Salvador estuvo presente en la reunión, convocado por alcaldes de la región para verificar los protocolos que se van a iniciar para regresar a tener las celebraciones eucarísticas.
Sacerdote Jorge Salvador Guzmán Párroco de la Sagrada Familia y Delegado del Obispo en la región centro.
“Presentamos una propuesta y escuchamos las inquietudes de las autoridades municipales, seguimos a reserva de lo que el gobierno Federal y Estatal nos digan, por lo pronto estamos en comunicación con las demás parroquias para irnos preparando con los artículos de prevención y evitar un nuevo brote”.
Dijo que todo cambió, pero que las celebraciones no se dejan de hacer, han echado mano de la tecnología para seguir realizándoles que la palabra de Dios llegue a todos los que tengan acceso, a través de un programa de transmisiones de todas las parroquias llamado “Eucaristream”.
Además se activó una línea de ayuda, para las personas con ansiedad, depresión y otras enfermedades de este tipo, porque en esta cuarentena han incrementado los casos, al menos dos llamadas por semana se reciben desde que inició la pandemia, solo es orientación religiosa para darles esperanza y aumentar su fe.