Ante la clausura del anexo femenil 'Un Paso a la Vez' y las denuncias por presuntos malos tratos, el coordinador local del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, Mario Garza, defendió la existencia de este tipo de centros al considerar que son necesarios ante la falta de infraestructura pública para atender las adicciones.
Señaló que los recortes presupuestales que ha realizado el Gobierno Federal han limitado la atención en materia de salud mental y de rehabilitación, lo que obliga a que surjan anexos operados por particulares. "Si en los hospitales no hay medicamentos, ¿cómo van a sostener un hospital psiquiátrico donde las personas puedan ser ingresadas?, o un centro para poder atender el problema de adicción que va en aumento a nivel nacional".
Mario Garza aseguró conocer a las responsables del centro de rehabilitación clausurado en Monclova 'Un Paso a la Vez' y afirmó que incluso el Frente Cardenista brindó apoyo con despensas, medicamentos y alimentos para las internas. "Conocemos a la señora Karina y hemos apoyado con varias cosas para mantener a las internas y respaldamos el trabajo que se realiza para la recuperación de las jóvenes que caen en las adicciones".
El dirigente consideró que las acusaciones contra el anexo podrían derivar de una reacción de algunas mujeres que escaparon del lugar y sostuvo que, más allá de las investigaciones, también debe analizarse la falta de alternativas gubernamentales para atender a personas con adicciones. "Vemos el lado bueno, ahorita no hay hospitales, clínicas o anexos por parte del gobierno que puedan sostener económicamente este tipo de tratamientos, por lo que se brinda un servicio que requiere la población".
Reconoció que existen casos en los que sí tienen que intervenir las autoridades, como el ocurrido recientemente en 'Centro de Esperanza Fe y Amor', que fue vinculado a un homicidio. "Estamos en contra de lo que pasó con el pastor y ese lamentable asesinato, pero también tenemos que ver que muchas familias necesitan un lugar donde llevar a sus hijos".
Insistió en que mientras no existan hospitales o centros públicos especializados suficientes, los anexos continuarán siendo una alternativa para cientos de familias que enfrentan problemas de adicción.
