Obtener su credencial y por primera vez acudir a ejercer su voto era una de las muchas cosas que Dianey quería hacer al cumplir la mayoría de edad, pues aunque no le gusta la política hay que involucrarse y cumplir con esta responsabilidad de ciudadanos.
A diferencia de sus compañeros y amigos, Dianey sí quería elegir a sus gobernantes, mientras que sus amistades lo único que querían era cumplir los 18 años de edad y obtener su credencial simplemente para poder comprar bebidas alcohólicas.
La joven estaba muy entusiasmada, ingreso al plantel educativo donde se colocó su casilla, le dieron gel antibacterial y se formó, hasta que llegó su momento, fue anunciada para que el resto de los funcionarios la buscaran en la lista, entró a la urna y votó.
Dijo que tenía que participar pues como jóvenes hay que involucrarse y cumplir con esta obligación y derecho como ciudadano, pues de lo contario estarán creciendo en un país en donde su palabra no cuenta.
Mencionó que aunque muchos ciudadanos están decepcionados de los gobernantes, sería peor que no salieran a votar, pues sí no lo hacen después es más difícil aún que representantes del pueblo tomen en cuenta la voz de quienes los eligieron, de quienes los llevaron al triunfo y quienes depositaron la confianza en ellos.