Pese a las advertencias de las autoridades sobre las fuertes corrientes del Río Bravo, docenas de migrantes siguen deambulando por las márgenes del afluente buscando un lugar por donde cruzar a los Estados Unidos, generando un grave problema social.
Juan y Rigoberto de entre 20 y 30 años de edad, originarios de Honduras, caminaban por la ribera del río del Puente 1 al 2, buscando un paso seguro.
“Vamos a cruzar, pero ahora no está fuerte el río”, comentaron.
En el lado estadounidense, una lancha y dos patrullas vigilaban su recorrido.
“Ya caminamos mucho, le vamos a dar adelante”, señalan.
Sólo en la frontera de Del Río a Eagle Pass se han rescatado a más de mil migrantes, quienes arriesgaron sus vidas cruzando el Río Bravo.
Ayer se conoció sobre la desaparición de una jovencita en las corrientosas aguas del río; dos adultos lograron llegar a la orilla.
De acuerdo a las oficinas de Enlace Municipal con Eagle Pass, en el tema de migración, deambulan entre 250 y 300 centroamericanos en Piedras Negras, y la situación empeorará porque se cerró temporalmente el trámite de asilo que ordenaba esta dependencia.
Cifras del Instituto Nacional de Migración indican que estiman en cerca de mil “retornos asistidos” de migrantes centroamericanos, en total 10 en enero y 559 durante febrero, este último mes por la caravana de migrantes albergados en esta frontera.
Destaca que actualmente se realiza un trasvase de aguas de la presa La Amistad a la Falcón.