José Carlos, un residente mexicano en Estados Unidos no olvida a su padre y este domingo en el panteón municipal lo recordó con canciones que erizan el alma, tales como “Una cruz de madera” y “El señor de las Canas”.
Otros solo elevaron plegarias por el descanso eterno de sus fieles difuntos, en silencio, aún con dolor reflejado en su rostro, en sus lágrimas.
Era 3 de noviembre, un día después del “Día de Muertos”, sin embargo, mucha gente acudió a los panteones locales.
Un trío de músicos aprovechaba el momento para ofrecer sus canciones.
“EL Día que yo me muera” y “Puños de Tierra”, son las más solicitadas”, dice el “pingüino” mayor, don Lalo.
Pero la que cala gacho y no la piden mucho, es “Te vas, ángel mío”.
Se la cantan a niños que murieron, “Angelitos que ya no están con nosotros”.
En varias tumbas se observan juguetes viejos de años y otros nuevos de este año.
El trío concluye su reparto de tres canciones y de inmediato son contratados.
“Se sabe la de “Hermoso Cariño”, entonces cántesela a mi esposa por favor”, pide otro doliente.
No hubo la presencia de otros años, sin embargo, mucha gente sigue recordando a sus familiares.
Hay tumbas abandonadas y otras de años recientes, pero sin flores y con las letras despintadas.
Más allá una familia hincada ruega por sus familiares juntos en una cripta.