NUEVA ROSITA, COAH.- El cierre de la “pulgas” afecta en la economía familiar a todas las personas que se dedican a la venta de ropa de segunda mano.
Américo Zamora, comerciarte, manifestó que desde el pasado mes de marzo, atraviesan por una situación muy difícil porque no pueden comercializar sus artículos.
Las prendas de vestir no las pueden ni vender en sus domicilios ya que quedó estrictamente prohibido por las autoridades sanitarias que realicen esa actividad por la contingencia sanitaria.
Difícil situación atraviesan los pulgueros
El entrevistado agregó que muchos de sus compañeros viven del comercio, otros de sus raquíticas pensiones y, es imposible sobrevivir en este tiempo de cuarentena.
La mercancía que comercializan, aunque se encuentre en buenas condiciones no puede permanecer por mucho tiempo embolsada ya que también generaría perdidas porque ya no podrían venderla.