Profepa alerta por tráfico de colibríes previo al 14 de febrero; llama a evitar su compra y uso en ´amarres´
Profepa advierte aumento del tráfico ilegal de colibríes por San Valentín y pide no comprarlos para "amarres", pues su captura pone en riesgo especies protegidas.
En el marco de la celebración del Día del Amor y la Amistad, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) emitió un llamado a la ciudadanía para evitar la compra de colibríes y productos derivados de estas aves, ante el aumento del tráfico ilegal que se registra cada año en estas fechas.
A través de sus redes sociales, la institución difundió información sobre el impacto ambiental y legal de esta práctica, vinculada principalmente a la elaboración de amuletos conocidos como "amarres", en los que se utilizan ejemplares de colibrí disecados con la creencia de atraer el amor.
La Profepa advirtió que "la captura, el comercio ilegal y los ritos conocidos como ´amarres´ para el amor han llevado a algunas variedades de colibríes, pertenecientes a la familia Trochilidae, a estar listadas en la NOM-59 y en la Convención Internacional sobre el Tráfico de Especies Amenazadas (CITES)".
Profepa destaca el impacto del tráfico ilegal de colibríes en México.
De acuerdo con la información difundida por la dependencia, México alberga 57 especies de colibríes, de las cuales 13 son endémicas. Esta diversidad coloca al país como el quinto con mayor número de especies en el continente americano.
La institución explicó que la estrecha relación entre estas aves y las plantas de las que se alimentan las vuelve especialmente vulnerables a cambios en su entorno. La destrucción de hábitats, la extracción ilegal y el tráfico de ejemplares son factores que han contribuido al declive de algunas poblaciones.
La captura de colibríes para amarres pone en riesgo su conservación.
Según la Profepa, una de las principales causas de la extracción ilegal es la demanda de colibríes para la elaboración de amuletos relacionados con prácticas rituales. "La extracción ilegal de colibríes y las ventas de estos amuletos (parejas de ejemplares disecados de colibríes) se intensifican cada año alrededor del 14 de febrero, Día de San Valentín", indicó la dependencia.
La institución también señaló que la creencia de que los colibríes son aves asociadas al amor carece de fundamento. Destacó que su papel real en los ecosistemas es como polinizadores esenciales. "Estas aves son polinizadores por excelencia y vitales para los ecosistemas, pues gracias a la labor que realizan, muchas de las plantas se pueden reproducir y, por tanto, tenemos alimentos suficientes para comer", informó.
Colibríes son vitales para los ecosistemas, según Profepa.
Como parte de sus acciones de sensibilización, la Profepa difundió materiales informativos con el objetivo de promover el reconocimiento de los colibríes por su función ecológica y no por prácticas que implican su muerte. La dependencia señaló que estas campañas buscan que la ciudadanía valore a estas aves "por su belleza y su función ecológica y no por prácticas crueles que han puesto a algunas de sus poblaciones en crisis".
Asimismo, enfatizó que la muerte de estas especies no genera los efectos que se les atribuyen en creencias populares. "Un ave muerta no despertará el interés amoroso de una persona", indicó la institución.
También reiteró su llamado directo a la población para evitar el uso de colibríes en rituales o amuletos. "La Profepa hace un atento llamado a la ciudadanía: no sacrifiquemos a los colibríes para hacer amarres y amuletos. Un colibrí vivo sirve para reproducir frutos y semillas en la naturaleza, pero muerto no ayuda en nada, mucho menos para atraer la buena suerte ni el amor".
Marco legal y sanciones por extracción de vida silvestre.
La extracción de ejemplares de vida silvestre sin autorización está regulada por la Ley General de Vida Silvestre, que establece sanciones económicas para quienes incurran en estas prácticas. El artículo 122 señala como infracción "realizar actividades de aprovechamiento extractivo o no extractivo de la vida silvestre sin la autorización correspondiente o en contravención a los términos en que ésta hubiera sido otorgada y a las disposiciones aplicables".
Por su parte, el artículo 127 establece que las multas pueden alcanzar entre 50 y 50 mil veces la Unidad de Medida y Actualización para quienes cometan este tipo de infracciones. La Profepa reiteró que el incremento del comercio ilegal de colibríes en torno al 14 de febrero representa un riesgo para la conservación de estas especies y sus ecosistemas, por lo que exhortó a la ciudadanía a no participar en su compra, comercialización ni uso en rituales.