Texas.- En medio de manifestaciones que se oponían a su llegada, el presidente Donald Trump y su esposa Melania arribaron el pasado miércoles a la ciudad de El Paso, Texas, escenario de uno de las terribles masacres ocurridas el pasado fin de semanana en un supermercado, donde murieron 22 personas, de las cuales 18 eran de ascendencia hispana.
Tras haber visitado a las víctimas del tiroteo de Dayton, Ohio, en un hospital, la pareja presidencial se trasladó por la tarde a El Paso para visitar a las los sobrevivientes y los familiares de las víctimas.
La caravana presidencial arribó al hospital de El Paso custodiado por un fuerte dispositivo de seguridad.
Mientras tanto, afuera del lugar, decenas de personas se manifestaban contra la visita del presidente, a quien acusan de propiciar conductas divisorias con su discurso antiinmigrante y racista, además de exigir endurecer las leyes de control de armas.
Go home! You are not welcome (¡Vuelve a casa! No eres bienvenido)", se leía entre las pancartas.
Otro grupo se encontraba también presente, mostrando su apoyo al mandatario con gorras y carteles con el lema de campaña de Trump: "Make America great again".
Tanto en su visita a Dayton como El Paso, el mandatario ha evitado cualquier tipo de interacción con el público y la prensa, limitándose a reunirse personalmente con las víctimas y familiares. La Casa Blanca tampoco proporcionó los detalles sobre la agenda de visitas del mandatario y la Primera Dama.
Mientras el presidente estadounidense cumplía con su papel de líder visitando a las víctimas de ambos tiroteos, no dejó de lanzar críticas en Twitter contra legisladores demócratas, medios de comunicación y un posible contendiente en las elecciones presidenciales de 2020. Algo notable para los televidentes, que veían una pantalla dividida con imágenes de la Casa Blanca de apretones de manos en contraste con los duros tuits.
Ante las numerosas críticas hacia su retórica, a la cual muchos han clasificado de racista y divisoria, el presidente Donald Trump se defendió afirmando que esta "une a la gente", en lugar de dividir.
Los ánimos se encuentran a flor de piel debido a que ambos tiroteos han sido considerados como ataques de odio con motivaciones racistas, particularmente en el caso del asesino de El Paso, Patrick Crusius, un joven blanco de 21 años con tendencias supremacistas blancas, que horas antes de perpetrar la masacre publicó en internet un "manifiesto anti-hispanos", criticando la supuesta invasión de mexicanos que han tenido ciudades estadounidenses.
Ese día, Crusius ingresó fuertemente armado a un supermercado de El Paso y disparó a mansalva contra los clientes, que en su mayoría eran hispanos.
Es sabido que El Paso es una ciudad conformada por una mayoría de origen hispano, así como el hecho de que familias mexicanas acostumbran cruzar la frontera para hacer sus compras en ese supermercado.
Con información de AP.