El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que solicitó a Israel detener los ataques contra instalaciones energéticas de Irán, luego del bombardeo al yacimiento de gas South Pars, considerado el más grande del mundo.
El mandatario afirmó que no planea desplegar tropas en Medio Oriente, aunque dejó abierta la posibilidad. "Si lo hiciera, no lo diría", expresó ante medios, mientras desde la Casa Blanca se indicó que aún no existe una decisión definitiva sobre el envío de fuerzas terrestres.
Netanyahu acepta solicitud de Trump
Por su parte, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu confirmó que atenderá la petición estadounidense y señaló que la ofensiva previa fue una acción realizada de manera independiente.
El ataque al complejo energético iraní elevó los precios del petróleo y evidenció diferencias entre Washington y Tel Aviv, en medio de un conflicto que se acerca a su tercera semana. De acuerdo con reportes, funcionarios estadounidenses han mostrado creciente molestia por estas acciones, calificadas como imprudentes, mientras que Qatar también habría solicitado el cese de los bombardeos.
Aunque Trump ha insistido en que ambos países mantienen coordinación, reconoció que en ocasiones Israel actúa de forma que no coincide con los intereses de su administración. Aun así, Netanyahu destacó la cercanía entre ambos gobiernos y aseguró que la relación sigue siendo sólida.
Conflicto en Medio Oriente
Las diferencias también se reflejan en los objetivos militares. Según la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, Israel busca eliminar liderazgos iraníes, mientras que Estados Unidos centra sus esfuerzos en debilitar el programa de misiles y la capacidad naval de Irán.
En este contexto, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, lanzó advertencias contra mandos militares iraníes y afirmó que las fuerzas estadounidenses han causado daños significativos a la infraestructura naval del país.
El conflicto también ha abierto un debate interno en Estados Unidos sobre el costo de la guerra. Hegseth confirmó una solicitud de 200 mil millones de dólares adicionales, mientras legisladores estiman que el gasto diario oscila entre mil y 2 mil millones de dólares. La propuesta ha generado críticas, como la de la congresista Pramila Jayapal, quien cuestionó el financiamiento.
Analistas consideran que el enfrentamiento ha tenido efectos políticos distintos para ambos líderes. Mientras Netanyahu podría salir fortalecido a nivel interno, Trump enfrenta presiones por el impacto económico global y los riesgos para aliados en el Golfo.
El exnegociador estadounidense Aaron David Miller resumió el panorama al señalar que hay "un claro ganador y un claro perdedor", con Israel reforzando su posición y los países del Golfo entre los más afectados.