De acuerdo con el estudio “El fentanilo es introducido ilegalmente a Estados Unidos por y para ciudadanos estadounidenses, no por quienes buscan asilo” publicado por el Instituto Cato de Washington D.C, la mayoría de quienes ingresan fentanilo a Estados Unidos son ciudadanos estadounidenses y no migrantes como creen la mayoría de ciudadanos de dicho país y políticos republicanos.
Según el autor del estudio, David J. Bier, especialista en inmigración legal y seguridad fronteriza, en 2021 más del 85% de los condenados por fentanilo en Estados Unidos eran ciudadanos, cifra que representa diez veces el porcentaje de las condenas que se dan a inmigrantes ilegales que son detenidos por el mismo delito, mientras que solo el 0.02% de los inmigrantes que intentaban cruzar ilegalmente a suelo estadounidense y fueron detenidos por la Patrulla Fronteriza, llevaban fentanilo consigo.
El fentanilo es traficado principalmente por ciudadanos estadounidenses. La Comisión de Sentencias de Estados Unidos publica datos sobre todas las condenas federales, que incluyen información demográfica sobre las personas condenadas por tráfico de fentanilo… Cada año, los ciudadanos estadounidenses reciben la mayor cantidad de condenas por mucho. En 2021, éstos representaron el 86.3% de las condenas por tráfico de fentanilo en comparación con sólo el 8.9% de los inmigrantes ilegales”, se lee en el documento.
Estadounidenses y republicanos culpan a inmigrantes por fentanilo en EU
Anteriormente una encuesta realizada por NPR-Ipsos arrojó como resultado que el 39% de los estadounidenses y el 60% de los republicanos consideraba que gran parte del fentanilo traficado a Estados Unidos era ingresado de contrabando por inmigrantes que cruzaban la frontera de manera ilegal.
El estudio también determinó que el tráfico de fentanilo, que actualmente mantiene a Estados Unidos en una crisis de salud, es financiada por estadounidenses, mientras que el 99% de sus consumidores también son ciudadanos del país norteamericano.
Ante esto, el estudio se mostró en contra de la prohibición pero a favor del tratamiento de adicción por fentanilo, y llamó a los legisladores a desarrollar leyes para esto en lugar de culpar a extranjeros por los asuntos que no pueden solucionar.
“La única respuesta adecuada a la epidemia de opiáceos es el tratamiento de la adicción. Pero para que esto sea posible, el gobierno debe adoptar políticas que faciliten el tratamiento y reduzcan los daños de la adicción, sobre todo las muertes. Para desarrollar estas políticas, los legisladores deben ignorar los llamados a culpar a los extranjeros por nuestros problemas”, señala el estudio.
Con información de Hecho en California y Político Mx.