¿Está Corea del Norte preparando a una adolescente como la próxima líder de la dinastía Kim?
Corea del Norte se ha caracterizado desde su fundación en 1948 por un sistema político profundamente hermético, autoritario y personalizado en torno a la familia Kim. Primero fue Kim Il-sung —el "Gran Líder"— seguido por su hijo Kim Jong-il y luego por su nieto, Kim Jong-un, quien ha gobernado el país desde 2011. Sin embargo, una señal que está captando la atención del mundo es el posible ascenso de la generación más joven de la familia: su propia hija adolescente.
Una figura cada vez más visible: ¿Quién es Ju Ae?
La hija de Kim Jong-un, a la que analistas y agencias de inteligencia creen que se llama Kim Ju-ae, ha pasado de ser prácticamente desconocida para el público internacional a ocupar un lugar prominente en la propaganda estatal de Corea del Norte. Aunque no existe una confirmación oficial sobre su nombre o edad, se cree que tiene alrededor de 13 años y nació aproximadamente en 2013.
Ju-ae hizo su primera aparición pública en noviembre de 2022, acompañando a su padre durante una prueba de misiles balísticos de largo alcance. Desde entonces, ha aparecido en varios eventos de alto perfil, incluidas inspecciones de proyectos armamentísticos, desfiles militares e incluso en ceremonias estatales que celebran logros del régimen.
El papel del espionaje de Corea del Sur
La agencia de espionaje surcoreana, el Servicio Nacional de Inteligencia (NIS), ha sido clave para monitorear los movimientos internos del régimen norcoreano. En una conferencia cerrada ante legisladores de Seúl, el NIS afirmó que Kim Jong-un está preparando activamente a su hija como su sucesora, marcando lo que muchos consideran un cambio histórico en la sucesión del poder en Pyongyang.
Hasta hace poco, los analistas del NIS describían a Ju-ae como alguien "en formación" para liderar. Pero más recientemente, los informes señalan que ha entrado en una etapa de sucesión claramente definida y podría recibir un título oficial —posiblemente incluso un cargo como "primera secretaria" del Partido de los Trabajadores— durante el importante Noveno Congreso del Partido, previsto para finales de febrero.
¿Por qué esto es relevante?
La posibilidad de que Ju-ae sea designada sucesora tiene implicaciones importantes:
1. Profundiza la dinastía familiar: Si se confirma, Ju-ae sería la primera mujer y la más joven en la historia de Corea del Norte en encabezar el régimen, extendiendo la llamada "línea de sangre de Paektu" a una cuarta generación.
2. Rompe con tradiciones patriarcales: Históricamente, la élite norcoreana ha favorecido la sucesión masculina. La designación de una hija rompe con esa tendencia, lo cual despierta interés sobre cómo será recibida por los altos mandos militares y del partido.
3. Mensaje político al mundo: Mover a Ju-ae hacia la sucesión —especialmente en un evento tan importante como el Congreso del Partido— puede ser una señal tanto interna como externa, dirigida a consolidar el control del régimen y mostrar estabilidad pese a tensiones internacionales.
¿Qué sabemos sobre su rol real?
A diferencia de líderes políticos en democracias más abiertas, la información sobre Ju-ae es escasa y altamente controlada por el gobierno norcoreano. Sin embargo, su creciente exposición pública sugiere que no solo se la presenta como un símbolo, sino que podría estar involucrada activamente en asuntos políticos y estratégicos, al menos en términos de presencia e imagen.
Algunas señales importantes en este proceso incluyen:
- Visibilidad en inspecciones y actos oficiales.
- Cambios en la forma en que los medios estatales la presentan, con adjetivos que antes estaban reservados para líderes consagrados.
Un futuro incierto
Aunque la evaluación de las agencias de inteligencia surcoreanas y expertos internacionales apunta hacia una designación oficial, aún existen incertidumbres:
- No hay confirmación oficial desde Pyongyang.
- El régimen norcoreano ha sido históricamente reservado sobre los detalles personales de la familia gobernante.
- El Congreso del Partido podría formalizar estos planes... o reservar aún más detalles para el futuro.
Lo que sí parece claro es que Corea del Norte está en un momento de transición único, con una figura joven y poco conocida lista para ocupar un papel central en la historia del país. Sea cual sea el desenlace, el mundo estará observando muy de cerca cómo evoluciona este proceso, tanto en términos de política interna como de las relaciones internacionales con potencias como China, Estados Unidos y Corea del Sur.