TEXAS.- Una pareja en Texas esperaba la llegada de su bebé en un mal momento. El hombre padecía de una enfermedad terminal y fue informado de que le quedaba alrededor una semana de vida.
Poco después de esto fue ingresado al hospital porque no podía respirar.
Fue entonces cuando su esposa, que tenía un embarazo avanzado, decidió inducirse a parto.