La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, firmó un nuevo paquete de leyes que endurece las restricciones contra operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) dentro del estado, especialmente en espacios considerados sensibles como escuelas, iglesias y tribunales.
La medida surge en medio de la creciente tensión entre el gobierno estatal y las políticas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump, en un intento por reforzar la protección de comunidades inmigrantes frente a lo que Hochul calificó como un "abuso de poder flagrante".
Nuevas restricciones para ICE
Uno de los cambios más importantes establece que agentes de ICE ya no podrán realizar arrestos libremente dentro de lugares sensibles. A partir de ahora, cualquier intervención en escuelas, iglesias, centros comunitarios o tribunales requerirá la presentación de una orden judicial válida.
Durante el anuncio oficial, la mandataria aseguró que muchas familias inmigrantes han dejado de acudir a espacios públicos o servicios esenciales por temor a ser detenidas, por lo que las nuevas reglas buscan reducir el miedo y garantizar que las acciones migratorias respeten procesos legales.
"No permitiremos que continúe este abuso de poder en nuestras calles y comunidades", expresó Hochul durante un acto acompañado por líderes religiosos, activistas y familias afectadas por procesos migratorios.
Prohibición de máscaras para agentes
El paquete legislativo también contempla otra medida que ha generado debate: la prohibición del uso de máscaras o pasamontañas por parte de agentes de la ley durante operativos dentro del estado. Según la gobernadora, la intención es evitar prácticas intimidatorias y garantizar que los elementos puedan ser identificados visualmente por la ciudadanía.
Además, Nueva York eliminó los acuerdos conocidos como 287(g), convenios que permitían a corporaciones policiacas locales colaborar con autoridades migratorias federales para identificar y detener personas indocumentadas.
Hochul defendió esta decisión al afirmar que los cuerpos de seguridad deben enfocarse en combatir delitos locales y no en funciones relacionadas con migración civil.
Impacto en las operaciones de ICE
Aunque las nuevas leyes no eliminan la presencia de ICE en Nueva York, sí limitan significativamente sus operaciones en ciertos espacios y obligan a seguir requisitos legales más estrictos para actuar.
El tema podría derivar en nuevos enfrentamientos legales entre el estado y el gobierno federal, especialmente si autoridades estadounidenses consideran que algunas restricciones afectan las facultades migratorias nacionales.