En un esfuerzo por estabilizar una de las relaciones bilaterales más complejas del hemisferio, los gobiernos de México y Estados Unidos confirmaron la realización de una reunión ministerial de alto nivel en Washington D.C. para el próximo mes de febrero de 2026. El anuncio se dio tras una productiva llamada telefónica entre el canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente, y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quienes acordaron revisar los avances del "nuevo capítulo" de cooperación iniciado hace un año.
Este encuentro ministerial servirá como el marco para evaluar los resultados de la estrategia conjunta contra el crimen transnacional y establecer las metas operativas para el resto del año.
La reunión ministerial de febrero evaluará la cooperación en seguridad entre México y EE.UU.
La reunión de febrero se enfocará en cuatro pilares críticos que han definido la agenda del presidente Donald Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum en este inicio de año:
Combate al Fentanilo y Precursores: Se buscarán mecanismos más agresivos para desmantelar los laboratorios clandestinos y frenar el flujo de químicos procedentes de Asia.
Tráfico de Armas: México insistirá en la necesidad de que EE.UU. detenga el flujo de armas de alto poder que cruzan hacia el sur, alimentando la violencia de los cárteles.
Seguridad Fronteriza y Migración: Ante las recientes tensiones por las deportaciones masivas y incidentes en centros de detención como el de Georgia, se discutirán protocolos para una "frontera inteligente" y segura.
Narcoterrorismo y Soberanía: El punto más sensible será la postura de EE.UU. sobre designar a los cárteles como organizaciones terroristas, algo que México rechaza tajantemente defendiendo su soberanía nacional.
Se abordarán temas críticos como el tráfico de armas y el combate al fentanilo en la reunión.
La reunión ministerial de febrero marcará el primer aniversario del relanzamiento de la cooperación en seguridad. Sin embargo, el clima es tenso:
Presión de Washington: La administración Trump ha sugerido la posibilidad de intervenciones directas o ataques terrestres contra laboratorios de droga, una postura que el canciller De la Fuente ha buscado matizar a través del diálogo diplomático.
Avanzada de enero: Como antesala, el Grupo de Implementación de Seguridad (SIG) se reunirá este 23 de enero para preparar los expedientes técnicos y operativos que revisarán Rubio y De la Fuente en la capital estadounidense.
El clima tenso entre ambos países se refleja en la presión de Washington sobre la intervención en laboratorios.
El factor económico: T-MEC y Petróleo. Aunque el eje principal es la seguridad, no se descarta que en las reuniones de pasillo se aborden temas comerciales. México busca asegurar su posición como socio número uno de EE.UU., mientras defiende su política energética y el suministro de petróleo a Cuba, tema que Washington ha permitido recientemente bajo fines humanitarios.