CIUDAD DE MÉXICO (AP) — La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó este lunes que no tiene previsto realizar una llamada telefónica con su homólogo estadounidense, Donald Trump, tras las recientes advertencias de este sobre "hacer algo" con México ante el control de los cárteles. En un tono de firmeza diplomática, la mandataria subrayó que la relación bilateral debe basarse en la cooperación y no en la subordinación.
"No tenemos pensada una llamada por lo pronto", respondió Sheinbaum al ser cuestionada en su conferencia matutina sobre la posibilidad de un contacto directo para aliviar las tensiones tras la captura de Nicolás Maduro. La presidenta enfatizó que, aunque existe comunicación constante entre los equipos de seguridad de ambos países, México no aceptará amenazas que vulneren su soberanía.
Soberanía frente a la retórica de Washington
La postura de Sheinbaum surge luego de que Trump, envalentonado por el éxito de la operación militar en Venezuela, sugiriera que los cárteles del narcotráfico "gobiernan" México y que su administración podría tomar medidas similares a las ejecutadas en Caracas.
Ante esto, la presidenta mexicana delineó los cuatro pilares que rigen el entendimiento con Estados Unidos:
1. Respeto a la soberanía e integridad territorial.
2. Responsabilidad compartida y diferenciada en el combate al crimen.
3. Respeto y confianza mutua.
4. Cooperación sin subordinación.
"Es necesario reafirmar que en México manda el pueblo y que somos un país libre, independiente y soberano", sentenció la mandataria desde Palacio Nacional.
México rechaza el modelo de intervención
Sheinbaum reiteró que la captura de Maduro mediante bombardeos y fuerzas especiales es un precedente que México condena, apelando al Artículo 2 de la Carta de la ONU. Aseguró que la intervención extranjera "nunca ha traído democracia" y que la solución a los problemas de seguridad en México debe ser interna, atacando las causas sociales y frenando el flujo de armas que ingresa desde la frontera norte.
A pesar de la retórica agresiva de la Casa Blanca en los primeros días de 2026, el Gobierno de México sostiene que la colaboración en materia de fentanilo y migración ha dado resultados medibles, por lo que no ve necesario un cambio en la estrategia diplomática ni una sumisión ante las presiones electorales o políticas de Washington.