CIUDAD DE MÉXICO – El Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, instó este viernes a los sectores productivos y a la opinión pública a mantener la "prudencia y la serenidad" tras las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la posible imposición de nuevos aranceles a las exportaciones mexicanas.
El funcionario federal señaló que, si bien las advertencias provenientes de la Casa Blanca generan incertidumbre en los mercados, el gobierno de México cuenta con una estrategia sólida de negociación basada en la interdependencia económica de ambas naciones. Ebrard enfatizó que una guerra comercial no beneficiaría a los consumidores de ninguno de los dos países, especialmente en el contexto de la revisión del T-MEC programada para este año.
Estrategia de México ante las amenazas arancelarias
Durante un encuentro con medios, el titular de Economía destacó que la relación comercial entre México y Estados Unidos es el motor de crecimiento más importante para la región de América del Norte. "Debemos tomar estas declaraciones con calma; no es la primera vez que enfrentamos retórica de este tipo, y siempre hemos encontrado puntos de acuerdo a través del diálogo", afirmó Ebrard.
El anuncio de Trump ha sido interpretado como una medida de presión vinculada a temas de seguridad fronteriza y flujo migratorio. Sin embargo, Ebrard recordó que México se ha consolidado como el principal socio comercial de EE. UU., superando a China y Canadá, lo que otorga al país una posición de negociación más robusta que en administraciones pasadas.
Impacto en el T-MEC y la economía regional
Analistas financieros advierten que la imposición de aranceles, aunque sea de forma parcial, podría elevar los costos de producción en industrias clave como la automotriz y la tecnológica, donde las cadenas de suministro están profundamente integradas. El llamado de Ebrard busca evitar reacciones volátiles en el tipo de cambio y mantener la confianza de los inversionistas extranjeros.
El gobierno mexicano ha indicado que mantendrá una comunicación constante con sus contrapartes en Washington para aclarar cualquier diferencia. Por ahora, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum apuesta por una diplomacia económica que resalte que México es la solución para la competitividad estadounidense frente a otros bloques globales, y no una amenaza para su economía.