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Preocupa la pubertad precoz en niñas menores de 8 años: causas y riesgos

El adelanto de la menarquia es un fenómeno global, que ha pasado de los 16 años en el siglo XIX a los 12 años en la actualidad.

Por Staff / La Voz - 23 enero, 2026 - 10:58 a.m.
Preocupa la pubertad precoz en niñas menores de 8 años: causas y riesgos
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      Preocupa pubertad precoz en niñas menores de 8 años ¿cuáles son las causas y los riesgos?

      La pubertad precoz en niñas menores de 8 años preocupa a especialistas. La menarquia ocurre cada vez antes y aumenta los riesgos físicos, hormonales y emocionales.

      La pubertad precoz se define como la aparición de cambios puberales antes de los 8 años en niñas. Los signos más comunes incluyen desarrollo de mamas, crecimiento acelerado, aparición de vello púbico y modificaciones hormonales que no corresponden con la edad cronológica.

      Causas de la pubertad precoz

      En condiciones normales, la pubertad inicia entre los 8 y 13 años. Sin embargo, cuando este proceso se adelanta, el organismo infantil se ve sometido a una maduración biológica para la cual no está preparado ni física ni emocionalmente. Los especialistas distinguen entre pubertad precoz central, causada por una activación temprana del eje cerebro-hormonas, y pubertad precoz periférica, relacionada con una producción anormal de hormonas por otras glándulas, aunque esta última es menos común.

      Menarquia cada vez más temprana

      Uno de los datos que más preocupa a la comunidad científica es el adelanto sostenido de la menarquia, es decir, la primera menstruación. En el siglo XIX, este evento ocurría en promedio a los 16 o 17 años. Actualmente, la menarquia se presenta en promedio a los 12 años, y en algunos casos se ha documentado incluso antes de los ocho, lo que refleja un cambio drástico en los patrones de desarrollo femenino a nivel mundial. Este adelanto se asocia con múltiples factores, entre ellos la nutrición, el entorno hormonal, el estrés y el aumento de la grasa corporal, y es considerado un indicador clave del avance de la pubertad precoz en niñas.

      Riesgos físicos y emocionales

      Entre los principales riesgos físicos se encuentra una menor estatura en la adultez, debido al cierre prematuro de los cartílagos de crecimiento. Asimismo, se asocia con mayor probabilidad de padecer trastornos metabólicos y hormonales. En el ámbito emocional, las niñas pueden experimentar ansiedad, confusión y baja autoestima al enfrentar cambios corporales para los que no están preparadas psicológicamente, lo que afecta su socialización y desempeño escolar. Diversos estudios relacionan la pubertad temprana con un mayor riesgo de depresión, trastornos alimenticios y conductas de riesgo en la adolescencia, subrayando la importancia de la detección y atención médica oportuna.

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