El calentamiento global podría cambiar los efectos de El Niño.
Los meteorólogos afirman que podría formarse un potente patrón meteorológico de El Niño a finales de este año, con posibilidades de convertirse en uno de los más fuertes de las últimas tres décadas. Los vientos sobre el Pacífico están cambiando, el océano está liberando calor acumulado y podría producirse una cascada de efectos sobre las lluvias, las sequías y los incendios forestales. La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por su sigla en inglés) afirma que hay aproximadamente un 60 por ciento de probabilidades de que El Niño se desarrolle entre mayo y julio. Esta es una de las principales razones por las que los científicos afirman ahora que el próximo año podría superar a 2024 como el año más cálido del planeta desde que comenzaron los registros modernos a mediados del siglo XIX.
¿Qué es El Niño y La Niña?
El Niño y La Niña son las fases opuestas de un ciclo climático natural activo en el Pacífico desde hace miles de años. Aparecen a intervalos irregulares, y nunca hay dos fenómenos iguales. Pero el calentamiento constante de la Tierra debido a la quema de combustibles fósiles también está influyendo en la forma en que estos episodios modelan el tiempo en todo el planeta.