Donald Trump recibe a Xi Jinping en cena de Estado en Washington
Trump ha elogiado a Xi Jinping, a pesar de las tensiones comerciales y geopolíticas entre ambos países.

Anteriormente Trump solía atacar a China. ¿Por qué ahora extiende la alfombra roja para Xi?
WASHINGTON - Cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se postuló por primera vez para un cargo, señaló a China como una amenaza para la economía estadounidense al afirmar que había vaciado las fábricas de Estados Unidos y erosionado a la clase media. Ese discurso duro ayudó a Trump a llegar a la Casa Blanca hace una década, pero desde entonces habla cada vez más en términos elogiosos del presidente chino Xi Jinping, el rival geopolítico al que Trump agasajará el jueves con una cena de Estado. "Es un gran caballero; nos llevamos muy bien. Tenemos una muy buena relación comercial y, ya sabe, son un competidor y todo eso, pero tenemos una muy buena relación con el presidente Xi", afirmó Trump este mes.
La relación entre Donald Trump y Xi Jinping ha cambiado
En un tema tras otro, el presidente republicano le ha dado un pase a Xi.
Trump restó importancia a reportes de que China había proporcionado a Irán imágenes satelitales, al decir: "Creo que se ha comportado razonablemente bien". Después de acusar a Beijing de acceder a archivos de votantes de Estados Unidos en 2020, Trump dio a entender que dudaba en tomar represalias: "Creo que China quizá sea un poco diferente hoy de lo que era entonces".
Contexto de la cena de Estado en Washington
La magnanimidad de Trump llega mientras China y Estados Unidos compiten por el liderazgo global, mientras algunos de los aliados tradicionales de Estados Unidos se replantean sus estrategias. China ha ampliado su dominio en manufactura y se ha adentrado en nuevas tecnologías como la inteligencia artificial y los vehículos eléctricos, que generan riesgos para las economías de Estados Unidos, Alemania, Italia, Francia, Corea del Sur y Japón, entre otros.
Trump ha elogiado a Xi Jinping
Al no poder cambiar el comportamiento chino, Trump ha recurrido a la hospitalidad.




