Este fin de semana se midieron las fuerzas del PRI y Morena en Coahuila. El Revolucionario Institucional llevando a cabo un proceso interno que puede ser ejemplo de civilidad, de participación y de trabajo siguiendo el ejemplo que impone día a día el primer priista Miguel Riquelme, donde participaron más de 400 mil militantes y simpatizantes; mientras que en la otra esquina, un mal logrado aspirante Ricardo Mejía que a pesar de un gran despilfarro en camiones de todo el estado, no logró ni siquiera llamar la atención, porque su marcha convocada desde días atrás pasó así nomás, sin que consiguiera el interés de las menos de dos mil personas incluyendo niños para saber a quién iban a respaldar.
El PRI mostró su experiencia y la unidad que la militancia tiene, pues si bien es un proceso donde no todos son ganadores, sí terminan el día sabiendo que su estructura se fortalece con este ejercicio, obviamente con miras a junio del próximo año.