El futuro de la Selección Mexicana acapara la atención de los aficionados, y la planeación a largo plazo ya arrancó con fuerza en los pasillos de la Federación Mexicana de Futbol.
Mientras el equipo tricolor afina detalles para encarar la enorme presión del Mundial 2026 en casa, los altos mandos confeccionaron un proyecto sumamente ambicioso para garantizar la estabilidad deportiva en los próximos años.
En el centro de esta novedosa estrategia aparece el nombre de Javier Aguirre, actual timonel del conjunto azteca, quien recibió una propuesta directiva inmejorable para no desligarse de la institución al finalizar la máxima competencia de la FIFA.
La idea principal de la cúpula de la FMF radica en asegurar una transición tersa y exitosa en la dirección técnica. Como el organismo estipuló meses atrás, el histórico Rafa Márquez asumirá las riendas como entrenador del combinado mayor para el ciclo venidero.
Sin embargo, los dueños de los equipos no quieren perder la invaluable experiencia internacional del Vasco y le pusieron sobre la mesa un contrato multianual para mantenerse como pilar dentro de la estructura de las Selecciones Nacionales.
Si el experimentado estratega acepta esta jugosa oferta, su día a día cambiará radicalmente, pues abandonará la presión del césped para tomar un puesto de pantalón largo.
El plan maestro de la directiva perfila a Javier Aguirre como el máximo responsable y líder absoluto del Centro de Alto Rendimiento (CAR). Con esta nueva y poderosa investidura, todos los entrenadores de las distintas categorías, cuerpos técnicos, personal administrativo y directivos de la sede le reportarían directamente a él.
Básicamente, el 'Vasco' se convertiría en el gran filtro deportivo y operativo de la Selección Mexicana. Ninguna decisión trascendental avanzaría sin su estricta aprobación, y fungiría como el enlace principal y directo entre la silla presidencial de la FMF y la estricta asamblea de dueños del futbol nacional.
Este cargo de inmensa responsabilidad emula las funciones exactas del puesto de director general de Servicios Institucionales, una oficina que hasta hace muy poco tiempo ocupó el exdirectivo Víctor Manuel Aguado.
La permanencia de Javier Aguirre en este rol gerencial también desataría una serie de movimientos estratégicos muy interesantes de cara al futuro del banquillo. Uno de los más llamativos involucra directamente al preparador físico español Pol Llorente.
Si el actual técnico nacional sube a las oficinas, se abrirían las puertas de par en par para que este especialista europeo se integre de lleno al nuevo grupo de trabajo de Rafa Márquez, ya que el apodado 'Káiser de Michoacán' ve con muy buenos ojos sus exigentes metodologías de entrenamiento.
La decisión de Javier Aguirre
Por ahora, la pelota se encuentra en la cancha del Vasco. El actual líder del Tricolor no dio una respuesta definitiva, pues prefiere enfocar toda su energía y concentración en la preparación del equipo para el torneo veraniego. Javier Aguirre analiza detalladamente la propuesta junto a su entorno más cercano y prometió comunicar su decisión final únicamente hasta que concluya la participación de México en la anhelada justa mundialista.