Acreedores garantizados dentro del concurso mercantil de Altos Hornos de México no proporcionaron al Juzgado Segundo de Concurso Mercantil las cartas de conformidad requeridas para avanzar en el procedimiento especial para la enajenación de la unidad productiva.
Lo anterior lo informó el síndico Víctor Manuel Aguilera al Juzgado en un escrito que se presentó en atención al requerimiento formulado el 17 de febrero de 2026, el especialista señaló que se encuentra imposibilitado para allegar las cartas en el plazo originalmente fijado.
Indicó que los apoderados legales de los acreedores garantizados y de los fiduciarios de los fideicomisos de garantía, cuyas garantías están afectas al procedimiento de venta aún evalúan internamente las condiciones y alcances de su consentimiento expreso.
De acuerdo con la certificación de cuenta, el 17 de febrero la Juez requirió al síndico para que en un término de 24 horas, contadas a partir de la notificación realizada exhibiera ante el órgano jurisdiccional las manifestaciones de conformidad por escrito o informara su imposibilidad legal para cumplir.
Sin embargo el órgano jurisdiccional precisó que, dentro de la propuesta del procedimiento para la enajenación de bienes que integran la masa concursal, el propio síndico estableció como condición para la autorización judicial de la venta la presentación de las cartas de conformidad de todos los acreedores garantizados, en las que conste su consentimiento expreso para incluir los activos en la venta.
La Juez reiteró a las partes que el objetivo ha sido garantizar las condiciones más óptimas para que el procedimiento de enajenación y la subasta pública se lleven sin contratiempos, eliminando posibles obstáculos.
Sin embargo, subrayó que la obligación de presentar las cartas fue impuesta por el propio síndico como requisito para autorizar la venta especial.
Por ello, se hizo del conocimiento de las partes tienen hasta el día de la subasta para exhibir las cartas de conformidad en cuestión, en los términos previamente acordados, lo que mantiene abierta la posibilidad de la venta de la unidad productiva.