El intento del Sindicato Nacional Democrático de Trabajadores Mineros por intervenir directamente en la venta de activos de Altos Hornos de México (AHMSA) ha sufrido un revés administrativo. Aunque Ismael Leija Escalante, Secretario General de la organización, presentó formalmente un escrito manifestando su interés por comparecer en la subasta pública de las empresas AHMSA y Minera del Norte (MINOSA), la Jueza Ruth Haggi Huerta García ha señalado inconsistencias legales que impiden, por el momento, otorgar una respuesta favorable a esta petición.
La solicitud del sindicato busca proteger el interés profesional de los trabajadores y asegurar que el proceso de enajenación de bienes, ordenado entre finales de 2025 y principios de 2026, respete los derechos laborales derivados de los Contratos Colectivos de Trabajo vigentes. Para este fin, Leija propuso una comisión técnica integrada por él mismo, Mario Pérez Rebolloza y Audel Márquez Monzalvo, con el propósito de vigilar la recepción de posturas y garantizar la transparencia en favor de la base trabajadora.
Sin embargo, el obstáculo principal no es el fondo de la petición, sino la forma. En la lista de acuerdos del 6 de febrero de 2026, el juzgado certificó que el documento fue firmado electrónicamente por Audel Márquez Monzalvo y no por el propio Ismael Leija, quien aparece como el suscriptor del texto. Además, la jueza subrayó que a Márquez Monzalvo no se le ha reconocido personalidad jurídica dentro del expediente 19/2023, lo que invalida legalmente su intervención en representación del sindicato en este acto específico.
Esta situación deja al Sindicato Democrático en una posición de vulnerabilidad procesal frente a la próxima subasta. Mientras no se corrija la legitimación de los firmantes y se presente una solicitud que cumpla estrictamente con los requisitos del Poder Judicial de la Federación, la representación de los trabajadores podría quedar excluida de las diligencias clave donde se decidirá el destino de los activos de la acerera. El sindicato ahora enfrenta el reto de subsanar estos errores técnicos de manera inmediata para asegurar su silla en la mesa de negociaciones.